miércoles, 9 de mayo de 2018

2 Acronía hedonista de los Castro ii/…n

 2 Acronía hedonista de los Castro
ii/…n
Se cumplen 58 años de dictadura comunista en Cuba
Conforme a la norma EDC
(Edición Dinámica Contractual)
Colectivización
"No considere a los colectivistas como
idealistas sinceros pero engañados.
Proponer esclavizar a los  hombres
 por el bien de otros, no es un ideal.
La brutalidad no es idealista,
 no importa su propósito.
El deseo de hacer bien por la fuerza,
 nunca es buen motivo.
 Tampoco aplicar la estupidez,
(en la que se basan los colectivistas)"
Ayn Rand
"Un Asunto Cubano"
Tesis 1
El penúltimo Pascualino Haft Paykar (*)
(Miniserie)

De una “Feria de Vanidades”
Por cierto, de una zurdera umbrosa, considerando que la totalidad del discurso socialista, comunista y otras cepas edulcoradas que intentan cercar al ciudadano de nuestro vecindario, semejan tales regurgitaciones de ingestas ideológicas (marxismo de sobaco o sobaquero) tales laxantes exantemáticos, inocuos pasados en fecha de vencimiento. Es la frustración diaria de las medias y sus narradores confundidos entre el bien que ya no atinan a distinguir y el mal, incapaces de oler, ver o sentir las diferencias y que de hecho, se les escapan de entre los dedos, insensibles ya y por siempre, a las bienandanzas de obrar en beneficio de la comunidad. Es una muesca en las cachas de sus pistolas cargadas del pasado y no de futuros, en el decir del poeta zurdo, dado que no practican lo hermoso y repelen el ejercicio del bien. Teniendo en cuenta las humaredas actuales exhaladas por sus líderes humeantes en las Cuevas de Palmira. Abogando según ellos, por una de una rendición de las democracias (sin condiciones) al libertinaje extremista anclado en el populismo barato, tales son las obras desplegadas por liberales,  libertarios, demócratas y otros de torceduras similares. Una variación de homínidos orto desechables por su naturaleza destructiva, en especial, dada la sorprendente candidez de los europeos trasnochado, hoy en bancarrota ideológica y económica. Porque los líderes inductores y protagonistas del disparate internacionalista, acusan ignorancias demasiado deplorables e insustanciales como tales, a fin de que algún deplorable izquierdista, los tome en serio. En un sin número de aquellas que no alcanza siquiera para ser parangonados, y menos,  en calidad de actores en un drama tan doloso para el pueblo cubano y pésimo al filtro de cualquier atisbo de inteligencia. Razón por la que los marxistas, aun los sobaqueros siempre deberán moverse rodeada de una manada aullante de ditirambos y loberas de sus acólitos. 
                                                                                                                                                            No es de extrañar que el primer acto del ‘cambiazo’ del Gral. Raúl Castro Rus por el Ing. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, no altera en nada la ecuación siniestra que nos aventuramos de homologar ideológicamente y la declaramos prevista como una septo-sustancia alegórica, sin raíz ni historial alguno. Que de difundirse o conculcarse a martillazos en la sesera de alguno de sus “hitos ideológicos ilimitables” han creado y revivido sus viejas manías. Son las de suponerse brujos de la piedra filosofal, capaces de transmutar idioteces en retortas especiales y ofrecerlas a sus seguidores mono plásticos distopías crudas embadurnadas y perfumadas tales genuinas calendas de viejas utopías cocinadas. Cuestión de hacer surgir Golems desde las profundidades, envueltos en la inopia que arrasó por aburrida, una oclusión furiosa de sus fracasos sociopolíticos bajo senectudes irrepetibles.


             Tampoco es sorpresivo en el inframundo comunista, dado que esta agrupación antisocial se nos brinda y manifiesta como una genuina pieza literaria de calibre narrativo apto para narraciones de ciencia-ficción de tipo orwellianas. Un ejemplo traído por los pelos, es mostrado con el caso del equipo exterminador montado por los comunistas del pueblo rumano y cargo vitalicio de dos víboras; integrada en la (colusión consensual) de la pareja tiránica de los Líderes Máximos del "Conducator", Nicolae y Elena (nee, Elena Petreșcu) Ceaușescu , ambos apresados juzgados de manera sumaria por sus crímenes múltiples y ajusticiados (por fusilamiento) a manos de su guardia propia Policía Política (Securitate) y cuentan narraciones no confirmadas; que la pareja fue colgada por los pies ("patas arriba") Después, Elena fue descuartizada por la furia popular, tanto que resultó imposible de identificar (ADN) cuando ambos fueron exhumados. Casi igual a lo sucedido (1944) con el fundador del fascismo, el italiano Benito Almicar Mussolini (aka, Il Duce) y su amante Clara Petacci) En ambos casos a fin de ser expuestos a la vista del pueblo rumano (TV) en la plaza de Targoviste (Dic. 1989), Rumania* Los comunistas de esas tierras lograron que su idealización (a conveniencias de su estado comunista tiránico) fuera reeditada por la candidez de los nuevos ciudadanos democráticos transcurrida la era totalitaria, aceptaran mansos al nefasto Vlad Drăculea III como ejemplo de un héroe para el nacionalismo rumano. Resultó el personaje de la obra homónima, convertida en film.

* Curiosamente, este sátrapa (Ceaușescu) recibió múltiples medallas, honores y otras distinciones de países extranjeros. Entre las mismas, las conocidas, "Orden Jose Marti" de Cuba (1973) y la "Medalla XX Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada", (1976); las cuales, nunca les fueron retiradas a este genocida bolchevique (a quien se le atribuyen 60,000 víctimas, por confirmar), por el régimen castrista.

            Los propulsores de este 'cambiazo' en la gerusia habanera, ansiosos de moverse en la cola del pan unos pasos hacia delante en pos del estrellato; al parecer, taimados y calculadores, supusieron el que el disparate ya transfigurado, pasaría de cintillo cortado a la talla conveniente de las medias extranjeras. De donde el tal nuevo conductor se encargaría de anunciar con voces tronantes y solícitas; sus salvas de apego irrestricto y reiterado a las auras conmemorativas de ese “Parto de los Montes”, definitivamente integrados por los roedores de simples claques de álgidos achicharronados; asemejado en la nada  cotidiana a lo ansiado por la zurdera izquierdista (claro que redundante) y sus soportes espirituales de la catenaria funicular de una pizpireta 'escalera de Jacobo' bíblica, (dicen) las lenguas malditas de los cárteles internacionales del alegre crimen organizado.

Es que aquello gritado al resto del mundo democrático desde “Poma”, la cual les paga con dinero contante y sonante; además de otras dádivas cariñosas; no despreciables por cierto; sería visto en ángulo distópico con sonoridad de gangarrias, de un hato desperdigado sin rumbo. Tal corresponde a un régimen oxidado en sus poltronas rocambolescas y sí considerado carne dañada hasta el tuétano y con el DNA de sus genes, absolutamente carente de capacidad conmutativa. Porque el pueblo cubano llano huele la engañifa y sus seudo líderes (de medio pelo) quienes consideran, y también aquellos otros del pueblo cubano que todavía se manifiestan libremente con el consiguiente riesgo de ser estrujados; decir y potenciarle asaltos a los opositores genuinos no consonantes con los aterciopelados por el oficialismo (ver los partidos políticos artificiales que los comunistas crearon tras el “Berliner Mauer”,(Muro de Berlin) al fin de armar la pretendida murumaca de futuras elecciones comunistas, prefabricadas a martillazos en los túneles contra la 'inminente siempre distractiva, invasión de los yankees'

         Así, corre el rumor palaciego armado y echado a rodar por el Dpto. de Propaganda Ideológica del PCC (curioso que una “república” y además “democrática” (se auto catalogan ellos) donde el partido político señero, el comunista, baila como los solterones, sin compañera, dado que es el único permitido en la Cuba castrista), que los intercambios de directrices, úkases y órdenes pasadas de una mente ya salivosa a otra peor; tales si fueran chicles intercambiados entre ambas delegaciones de la risible y no menos trágico melodrama rumboso auspiciado y armado por los santistas colombianos, bajo el manto sacrílego de La Habana, en calidad de unas Conversaciones y Acuerdos de Paz; entre el gobierno democrático de Santos y una porción de la guerrilla (no la original de liberales y conservadores) alquilada a La Habana, bajo aquella égida desastrosa; guía del tenebroso pro cónsul platense Che Guevara, acunando meceduras de sus gatos, por y desde la “Poma” castrista.

También resultó eco ininteligible lo que anunciaban voceadores del altiplano colombiano, quienes dieron a luz ideas falsas muy provechosas y de éxitos amontillados como las vides españolas del Ebro y el Tajo, para ambas partes en conflictos uno los tantos de dramas burlescos de atracción fatal. Los mismos que al parecer, solo se trataba de una lucha de los ayer guerrilleros zurdos confrontacionales contra una escuadra de burócratas de igual talante, tanto que la delegación colombiana coincidía en entregarle a los sediciosos (¡albricias, sin mediar ni un solo voto ciudadano!) dos decenas de escaños o curules de la cámara y el senado, gratis y por nada a cambio, de la hasta ayer, sólida república colombiana. Una especie de sifarra luminiscente, donde se discutían las ventajas y desventajas de cada enemigo con su oponente. Con tanto fierro como cuando una serpiente enardecida decide morderse su propia cola (a todas luces y oscuridades, así sucedió con Santos, desplegando un verdadero intríngulis idiomático) deviniendo en un birlibirloque proclive a morderse su propia cola excitada, en espera del anunciado y ya recibido, desgraciadamente, Premio Nobel de la Paz  2016 por el Hon Sr. Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón.  Si observan al detalle la "masa" de la claque  comunista verán una mancha negra. Es que cada voluntario a congregar está habilitado con un paraguas. 

            En La Habana, nadie tragó lo del cambiazo de la nada cotidiana por el vacío absoluto, igual a lo que sucedió al paso en Europa Oriental, del nazismo hitleriano al fascismo bolchevique. Habría que ver hoy en el acontecer a puertas, por esos mismos suecos, ‘preceptores publicanos de Jericó’; tras el triunfo diplomático gestado íntegro, por el Presidente de los EE.UU. Sr. Donald J. Trump; quien logró la paz en toda la península de Corea, entre surcoreanos y norcoreanos. Una trifulca iniciada por los comunistas dirigidos por Mao y Stalin en junio de 1950 y sus golems monorrieles autómatas (voluntarios chinos); cuando tropas norcoreanas invadieron a Corea del Sur. Da la impresión de que estos vigilantes pacíficos, al parecer, están dotados únicamente de sensores, visores y reproductores monoaurales, capaces de captar por el ojo, oreja y aleta de la nariz, todos sinistrorsos, las señales de los izquierdistas y comunistas, a la hora de detectar y otorgar honores merecidos como el del Premio Novel de la Paz, y no a los “otros indeseables”  según clama la cáfila comunista, decir, los abanderados káderes democráticos del Mundo Libre.
                               
Decir de que ellos, los ‘complacientes’ anfitriones isleños, arcanos ripiados con sus insoslayables hermetismos; simulan hurgar vías para liberar y democratizar la isla con cambios de jubones por chaquetones de toreros majos, es otra cosa. Porque así de fiable son parte de una falacia absoluta, dado que lo real es que andan en búsqueda de una entelequia disparatada y como todas las comunistas, incorpórea y de una sílaba “¡Sí!” a todo aquello que les ordene el “Líder Máximo” o “Gran Hermano” de turno, emitida (no cifrada) por medio del habla o la escritura parodiada en calidad de caligrafías góticas y emblemas malteses “para las gradas altas del gallinero popular donde las palomas picassianas” con el subtítulo de "Reformas de la Nueva Verbena Tropical" La cual los emisores de la ‘muela o teque’ acuerdan de antemano, advertirla grácil y fundamentada con una vidriosa recua de simples ‘alfileres de cabecita’, luego también imposible de poner en práctica y ni siquiera en marcha, como a la ‘mula terca que tumbó a Genaro’

Nada más que observar el deslave a inicios del 2018, cuando lo único que para La Habana era importante, fueron las claudicaciones del impreciso Hon Sr. Presidente de Colombia, aterciopelado con la ‘cumbia’ de sus delegados, en las elipses conversacionales, “de Paz” que concluidas sin conclusiones en la misma capital cubana (no por gusto comunista, además) que se  llevaron a cabo entre el gobierno colombiano y la narcoguerrilla de las FARC, es que ellos no se esconden; pues consideran sus actividades ilícitas, válidas, adjudicándose aquello de que "en el amor y la guerra, todo vale" La proliferación de tales ajetreos propendía a lograr una componenda que sirva de ejemplo para las futuras negociaciones, que ante la "reforma" apresurada del castrismo a que les garanticen a ‘ellos’ la impunidad por sus desmanes y de este modo escapar a la justicia de los tribunales, a la vez que puedan salvar sus fortunas escamoteadas al pueblo cubano.

            Porque los castristas, en su mundillo de terrores en que se encuentran sumidos (por lo que saben lo que se les pudiera venir encima) solo han podido intentar alquimias en sus retortas brujeras. A duras penas, ensayan filtros anti democráticos y pócimas medievales repletas de las consabidas timideces, a los fines espurios de sustituir con un placebo, los obligados eméticos y purgantes, requeridos por su régimen corrompido hasta los tuétanos. Estos Morlock regurgitantes del ancien régime, deben tirar la toalla, abandonar el ring y envolverse; si así lo desean; en uno de los mantos sacrílegos de sus mentores, los babalaows africanos o mullahs islámicos y a advertirles a cajas destempladas, irse entre ‘solavayas’  en las polvorosas de Villadiego como almas que se lleva el diablo. Además, porque de manera parecida se inició el despliegue del protestantismo en la Europa del siglo XVI y soltar cabos en el mundo capitalista.

            Es que ellos no están habituados más que a un ambiente poblado de adulones, como son los núcleos del Partido Comunista de Cuba (PCC) montados en pirámides, a fin de cuentas, no son más que sus mastines controladores del solar habanero, como el del Viejo Zelaya en Águila y Dragones, La Habana; tanto que casi representa la isla toda, los cuales dicen "Sí" a cada una de sus barrabasadas. Olvidan que la reforma política en Cuba, no tiene otra manera de ser que no se revierta sino al estilo de Martín Lutero; porque ellos en lugar de ‘sus’ denominados cuadros (servidores incondicionales al régimen) a diferencia de las preciadas "niñas de los ojos" absolutas, los mismos sentidos disfrutados tal coima por los ojos de sus capataces bolcheviques, aludidas por Trotsky, puesto que el mundillo comunista, los líderes consideran que todos los manumisos a su cargo, cuentan igual como una manada de focas amaestradas de su propiedad.

            Aparte, esos borregos temen perder el paquete de estímulos, del cual solo ellos disfrutan y ansían retornar a Cuba no como los elefantes africanos, a morir necedades en el lugar de su nacimiento, sino cargados con baratijas y otros aromas de cuerpos limpios como nuevos “Reyes Magos” de la jet-set norteña confitada, aunque bien dóciles. Los entes, referidos a algunos despistados, primero visitan al jefe del núcleo que le autorizó emigrar a EE.UU. (claro jurando mantener su militancia como héroe futuro con la zanahoria clásica) y lo obsequian. Después corren jubilosos a mostrar a familiares, amigos y curiosos, sus "logros" en las entrañas del monstruo norteamericano y las pacotillas que alquilaron en las ‘Casas de Empeños’ miamenses, como símbolos de su éxitos pirricos en los Estados Unidos de América.

Esta Feria de Vanidades  de los inmigrantes, al volver, agradecidos e inclinados todos ante el "Morlock Máximo" Un ser etéreo, intangible y omnisciente, omnipotente; decir; de atributos celestiales, como todo defensor inmaculado e imagen del  perdonavidas de sus súbditos, antaño rebeldes; hoy domesticados y avergonzados ante sus familiares, todavía lel0s cuando no recuerdan la última vez antes de 1959, cuando comieron un jugoso bistec de vaca capitalista y ‘por la libre y sin cartilla de racionamiento’ cada vez que les diera las ganas.

            La saga continua,

© Lionel Lejardi. Febrero 27, 2013
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

Addendum

Eres bienvenido a mis blogs alternos:
EDC-4441/ Pág. 11/11   

martes, 17 de abril de 2018

7 Thurgood Marshall vs. Martin Luther King Jr. vii/vii

7 Thurgood Marshall vs. Martin Luther King Jr.
vii/vii
Se cumplen 61 años de dictadura comunista en Cuba
(Dispensas por estar en construcción)

 “Un Asunto Americano”
(Separata de miniserie, “Marshall vs. King”)

 ¿Poder de la Ley vs. Desobediencia Civil?

Síntesis
 (Inconclusa)

"¡No ha lugar!", sentenció el magistrado Fuller

Que resultó inexorable, casi brutal
"Sí, ... ñoooo!"   y digo con el "sí" de una incomparable afirmación española. Porque lo dicho, hecho está, aunque el golpe de esa respuesta tácita no dejó espacio; ni siquiera para una redención bien fundada y tampoco solicitada. Vale destacar, que de ninguna forma y tiempo, abrió sitio para una rectificación de un dolor ya abominable, sabia e inteligente. Es que el rugido de esas realidades telúricas que yacían ahí desde un ha, incontrovertible, por Dios! Y que casi resultan comparables con el ominoso estallido, inesperado siempre de aquellos Gargantúa modernos; creados y decorados con propiedades acústicas, no menos que trascendentales. Ello, quizás trae a nuestra mente adjetivaciones fuertes, de acuerdo a los tiempos que corrían a fines del siglo XIX, en salto y maromas de prominencias hacia el esperanzador siglo XX. Porque así sin fiestas ni otras despedidas Navideñas, devino el fallo del juez, Melville Weston Fuller; a la sazón, Presidente de la Corte Suprema de Justicia de los EE.UU., en calidad de respuesta tácita. Coincidía casi en puntuación y palabras, con la anteriormente dictada una corte distrital de menor cuantía. Toda una furia no inesperada, a la impugnación pacífica de un ciudadano común, laborioso y decente, Homer A. Plessy, entonces asesorado a los propósitos de la queja; quien optaba por la rectificación justa en su reclamo; por una 'Junta de Notables' residente en el estado de Louisiana. Homer A. Plessy, detonó su queja prima ante los tribunales competentes, contra una ley local, Ley 111, de 1890. La misma, que había sido emitida por dicho estado ante una querella del transporte, pero que el ciudadano Plessy haciendo uso de sus reales derechos y ganas; estimó insoportable, dado que la misma dicha era ilegal por carácter discriminatorio, y por tanto, este ciudadano nato e los EE.UU.; decidió impugnarla judicialmente por estimarla inconstitucional. La solicitud de amparo se basó bajo las leyes vigentes en la Constitución de los EE.UU., emitidas y puestas en vigor tan temprano como 1870, decir, "Ley de los Derechos Civiles y Ciudadanos” y “Enmiendas a la Constitución de los EE.UU.” El revuelo que la tal demanda provocó entre sectores de los antiguos demócratas, todavía embelesados  con un imposible retorno  al pasado ¿romántico? del profundo Sur, fue indescriptible.

Lo que sentenció la Corte Fuller, era la respuesta y bofetada a la impugnación de inconstitucionalidad planteada por un ciudadano simple (según crónicas, un oficiante de zapatero "de calzado fino" ), ' contra el cual dicho magistrado falló al final con un injusto "¡No ha lugar!” emitido por la “Corte Suprema Distrital de Justicia” de New Orleans. Un edicto el cual hizo que los abogados y el demandante, se miraran anonadados. Lo más triste en aquella ocasión resultó, en el desconsuelo que dicho fallo esparció entre las múltiples comunidades minoritarias todas (el ya cuajado "melting pot"); semi apartadas aun entre si; sino alejadas también del resto, de los derechos y privilegios (novísimos, por cierto) e inherentes a cada ciudadano legal de los EE.UU.

Todas esas personas, todavía desventajadas, aguardaban ansiosas por lograr primero, un reconocimiento bajo la ley, con la mayor parte de sus derechos civiles validados. Aunque el resto de los tales derechos, entre los cuales yacía virgen el derecho al voto en las elecciones locales y nacionales. En otras palabras: “la respuesta debía ser entendida subyacente en el fallo emitido por la Corte y Magistrados competentes” Ello era así, dado que tal aseveración no estaba incluida con palabras; sino ausente en la respuesta de las cortes a los ciudadanos inquietos, quienes a partir de ese momento deberían esperar a que “arribaran tiempos mejores’ Un practicismo circunstancial, quizás cínico para cualquiera de los sectores demandantes, pero envuelto en una realidad de sentimientos todavía frescos a flor de piel de muchos ciudadanos sureños. Tras no pocas luchas civiles y legislativas, algunas sumidas dolorosamente en esperas insoportables, para las cuales se 'presentarían' otras ocasiones y opciones, en el futuro lejano.

Porque toda la cosecha enorme surtida por las leyes de Derechos Civiles y Ciudadanos, solo dio frutos en tanto que la solución definitiva del solicitado del estatus legal de aquellos sectores aun marginados de la cosa pública, en lo referente a la igualdad de condiciones para todos los norteamericanos ilegales , por nacimiento o por naturalización. Saber que la primera condición (por “nacimiento”) en ciertos territorios y áreas en el ámbito mundial (todavía en pleno siglo XXI), no está reconocida o anda en litigios constitucionales. De hecho, no es aceptada de facto, atenidos según preceptúa la ley o la propuesta de legalización sometida bajo consideración de la Cámara de Representantes, tal pretenden quienes apoyan esta ‘innovación de derecho’ reconocida como tal o si es analizada, ‘salvo tras cumplirse ciertas condiciones’ por parte de los solicitantes irregulares.

La interrogante, hoy se encuentra bajo fuerte escrutinio y posibles re análisis legales, para ciertas minorías, dado los resultados exasperantes de delincuencia, terrorismo y otras situaciones execrables de todo tipo, incluían el acoso y violencia sexual en contra de la población receptora o de su asentamiento, relocalización, etc. Ello, por la acción de ciertos grupos de extranjeros en vías de reciclaje hacia la naturalización, de aplicar de facto y no de jure, estas prácticas legalizadas como tales en EE.UU. y otros países.

“Separate Car Act”
El asunto de la discriminación en los EE.UU. por motivos raciales, se infiere que a causa de su relevancia, ganó el interés de la ciudadanía norteamericana, por la protesta de, Homer A. Plessy  contra una especie de "ordenanza local", en la cual se reiteraba la 'legalidad' en la  separación (de cuerpos) de los usuarios en el transporte público (ferrocarril) con empleo de vagones separados, 'pero de igual confort' De esta protesta, se generó una estrategia y tácticas (algunos estudiosos la estiman un "complot blanco" (al igual que las "mentiras blancas, pej. dichas a los enfermos terminales) se dicen o hacen, sin trazas malas intenciones. Tales prácticas apegadas al espíritu de las leyes y perfectamente legales, pretendían ejecutar ante las instancias judiciales, ayudados por otros ciudadanos colaboradores, nutridos por un selecto y reconocido grupo de activistas anti segregacionistas. Sin dudas, para la opinión pública local, todos ciudadanos prominentes a fin de presentar finalmente el caso, ante los tribunales. 

El caso
Las singularidades de esta querella legal devino en el antológicos "Caso Plessy vs Separate Car Act” este ultimo acta, emitido con cierta anterioridad por la empresa ferrocarrilera local ("Ferrocarril de Oriente") sobre la cual recayó el primer reclamo de amparo bajo las leyes, por parte del demandante ya identificado como 'el ciudadano Plessy' Esta demanda, entonces inaudita, resultó rechazada en su primer intento; fue rechazada, y debió permaneció estancada por anos en lo que se entendió como una especie de 'limbo legal' Ello, bajo la acción impuesta por el primer fallo jurídico del “no ha lugar” contra la petición de Plessy, el cual reclamó aquello que el demandante entendió entonces legal; atenido a varias de las enmiendas constitucionales de los EE.UU. Luego en segunda ocasión, la misma fue expuesta después como uno de “sus derechos”; por parte de la “Corte Suprema Distrital de Justicia” de New Orleans; titulada como: 

Caso de “Homer A. Plessy vs. John H. Ferguson” 163 U. S. 537 (1896) dígase, la corte existente durante tiempo en dicho estado sureño, corriendo mayo 18, 1896. 

Cierto que dicho fallo judicial, asombroso por su carencia de razones justas y solidez jurídica, significó un deschave completo y absoluto para dicha Corte de New Orleans el cual hizo rodar por tierra, el absurdo legal emitido a destiempo; bajo un cúmulo de circunstancias supuestas excepcionales y el cual perduró de manera innecesaria, por los increibles 57 años siguientes, hasta 1954.

Es sabido, a la luz de las circunstancias y experiencias actuales, además de estar acentuadas en la realidad de entonces (y como, en carambola leguleya evidente con la de hoy); no se trataba de una ‘ley ilegal, sino contradictoria’ (referida a la “Law 111” de 1890) aunque desde cualquier punto de vista moral, era injusta e inhumana. Mientras y del mismo modo jurídico se contradecía ipso facto y violaba los derechos civiles vigentes desde 1871. Es grato considerar que entre los factores incidentes en la Guerra de Secesión (1861-1865); yacía el reclamo que hacía el Congreso de los EE.UU., con respecto a la derogación inmediatas del Sistema de la Esclavitud la derogación inmediata del Sistema de la Esclavitud, prevaleciente en los estados sureños (confederados-democratas) Luego, a pesar de la vigencia, tales estados del sur, por cierto bajo una legalidad “entrecomillada" se empleó la denominada, la "Ley 111" la cual perduró y arrinconó la justeza de la primada "Ley de los Derechos Civiles" nada menos que y durante más de los 5 decenios posteriores.

Este precepto legislativo acerca de la validación de los “Derechos Civiles”, devino patrocinado por el Partido Republicano y firmado en calidad de ley aprobada y emitida durante el pleno; tan temprano como en 1871 por el Presidente Republicano, Gral. Ulysses S. Grant. Tanto que cuyo texto forma parte de nuestra Constitución. Advertir que en los EE.UU. corrían los tiempos de la controvertida y denominada 'Era de la Reconstrucción' bajo preceptos, tiempos e ideas distintas a las de preguerra. Los estados sureños, en especial, pugnaban por volver a la situación que los tales ciudadanos estiman ‘su’ normalidad' intentando conservar, infructuosamente, el máximo de sus capacidades y fuerzas de antaño. 

Sucede que el Mundo de entonces, bajo el consentimiento de los estetas y soñadores, ya había girado bajo el paso de muchas lunas. No fue raro que algunas de las viejas leyes, normas y aplicaciones los antiguos feudos y territorios otrora esclavistas (cuyos sostenedores pensaban con pleno y sano convencimiento, aunque completamente errado) de que la “Esclavitud” y sus secuelas habituales era la ‘mejor palanca y motor’ de desarrollo para el ya vetusto e inoperante “romanticismo sureño” de los EE.UU. Una auténtica entelequia, remada desde antes de sucederse el "Siglo de las Luces" (también, “Ilustración”) 

La tal concepción, era esencia de un paisaje desdorado y perdido para siempre de entre las inexpertas, inhábiles en economía manos de los Demócratas Decimonónicos (restantes desde entonces) propugnadores y sostenedores  per se, de testarudeces propias del ‘áncien régime ocio-économique’ esclavista. Ya advertido insostenible económicamente, para los tenedores de dotaciones de esclavos. Decir en expresiones normales abolidas desde aquel entonces, tales como ‘mercancía viviente económicamente inoperable’ 

Es que las mercancías y maquinarias, no fue lo único que desembarcaba en los muelles estadounidenses. Arribaron nuevos viento del modernismo industrial, comercial y filosófico campaneado, a como les diera las gana a los ingleses y entre los fardos se deslizó la práctica de que resultaba mas barato, pagar un salario que mantener a un esclavo y su familia. 

Sucede que aquellos demócratas hicieron oídos sordos, abrumados por la idea ancestral de la ‘patria chica’ opuesta al ruido incontenible de la ya pujante e incontenible industrialización; un fenómeno ya campeante por sus respetos a todo lo largo y ancho de los prósperos y ricos estados norteños. Estos últimos, marchando a todo vapor en especial, por aquellos otros estados colindantes por el sur y oeste salvaje de los EE.UU. Por donde algunos de sus papeles y otros elementos justificativos siguieron activos por un tiempo finito, a causa de la inacción, olvidados o liados durante  y transcurriendo pos
“Guerra de Secesión” Y así, los legalismos (algunos olvidados al descuido) hasta que la inercia de la maquinaria judicial sureña los arrastró hasta finales del siglo XIX, a través del cual se difuminaron sus obsolescencias. 

De modo tal, dando lugar al reverdecer de uno de esos casos renqueados, cuando de una forma indagadora y curiosa por lo innovadora, se invocó en querellas demandantes contra la "Law 111", de Louisiana, impugnada desde antes (1896) La misma apelada entonces en ese mismo año, tras levantar ventiscas sociales por un tiempo, entre capas de los inteligentes y emprendedores del progreso hacia un futuro cercano, tan esplendoroso como ineludible.

App 1

Caso de “Homer A. Plessy v. John H. Ferguson”
163 U. S. 537 (1896)

El asunto trataba de justificar un concepto de “doctrina de separación” o (segregación preconcebida) con el nombre de: “separados, pero iguales” Como una secuela no oficial sino privada, la cual dictaminó y entró en vigor en la ‘Empresa Ferrocarriles de Oriente”, dueña, proveedora y prestadora de este servicio de transportación de pasajeros y ciertas cargas, a la población toda de Louisiana. Dicha empresa impuso vagones separados “para las personas censadas como blancas y otros para las de color” de manera que todos los usuarios disfrutarían este servicio, pero 'separados físicamente entre sí' El propósito consistió en que todos los “servicio serían iguales”, pero por separados para ambos grupos de ciudadanos. De esta forma, se cumplía con el propósito de dicha regla operativa (entendió la empresa, aunque de manera errónea) de que los usuarios del servicio; decir; las personas blancas y las de color; recibirían el mismo servicio bajo el precepto elíptico de “igual servicio, pero separados” Con ello se cumplía el que todos los ciudadanos recibirían los mismos servicios bajo condiciones iguales, según las leyes comprendidas bajo la que después fue conocida como la “Ley 111, (1890)” del estado de Louisiana. 

La tal ‘solución’ pareció diseñada para complacer a una parte de la población, específicamente la de los ciudadanos ‘blancos’; pero en detrimento moral, ilógicos, espiritual y ético del resto de los ‘no blancos’ de la población louisenses, extendida casi en su totalidad, al resto de la nación. Este edicto o disposición se mantuvo inalterable, pero según los resultados negativos obtenido por varios sectores de ciudadanos louisenses; hartos con el vuelco dado a los resultados de la apelación subsecuente. 

Todo, se entendió elaborado bajo el carácter de un subterfugio legal evidente; por el cual se declaraba ‘sin lugar’ el recurso de inconstitucionalidad incoado en contra la “Ley 111” (basada en la “Separated Car Act” que validó la segregación bajo el lema eufemístico de “Separate but equal” y emitida bajo la primera apelación en el estado de Louisiana, una acción estupenda por su basamento legal, promovido y auspiciado por un grupo de ciudadanos notables , contra dicha falacia legal.


¿Octoroon genuino?
Era la misma que resultó demandada e incoada por un ciudadano quien por “sí mismo se consideró” vale que recurriendo a una bien pensada táctica recurrente temporal, aunque no muy ortodoxa pero irrebatible ante la Ley, como “un "octoroon genuino” Ello, en busca de un pretexto legal para volver a la carga en reclamo de sus derechos (o sea, ‘declararse ser un hombre mestizo contentivo de un octavo de sangre negra’, decir de ancestros negroides (afroamericanos) desde la 4ta. generación)* 

(*) Su nombre destacamos, Homer A. Plessy, el cual con sus acciones dio lugar al sonado caso de “Homer A. Plessy vs. John H. Ferguson" 163 U.S. 537 (1896) ante la Corte Suprema de Justicia  (distrital) de New Orleans.

Un cierto número de leyes, disposiciones, edictos, memorándum, etc. venían acumulándose en legislaturas de las judicaturas estatales, per se, sin que fuesen revisadas exhaustivamente a fin de ecualizar los viejos y nuevos tiempos ya en la etapa de la post Guerra de Secesión y las vibrantes modernas “Enmiendas Constitucionales” En muchos casos, tales documentos jurídicos fueron agrupados bajo el nominativo apócrifo de las cacareadas por ambos bandos; "leyes de Jim Crow" (apócrifas, luego que el nombre de ‘Jim Crow’, era irreal, dado que fue tomado de un personaje de teatro del mismo nombre, popular entonces, curiosamente, el mismo era interpretado por un actor blanc0 maquillado de negro) 

Dado que según la narración histórica, las tales leyes nunca existieron en calidad de ‘leyes’ y por lo tanto, sin fuerza legal) De manera curiosa pero absurda, algunas de las mismas fueron ‘revividas’ en Louisiana, entre otras leyes segregacionistas, edictos locales, etc. Además de las disposiciones promulgadas por los estados sureños federalizados por la Unión; emitidas también, per se y en este caso por el gobierno estatal de Louisiana y la cual versaba en relación al transporte público advertidas al gran público en su calidad de disposiciones legales, locales aunque privadas; ‘sin permitir u obligarse, per se, a ser contentivas de segregaciones oficiales de ningún tipo' 

Sin embargo, la acción, entendida como concepto federal, devino en ser aprovechada redundando copycat e imitada a conveniencia de otros estados, al parecer, sin mayores análisis de lo permisible por las leyes vigentes, saltando en acciones inexplicables y a veces ilegales; sobre las veteranas "Enmiendas Constitucionales” elaboradas y aprobadas por el Congreso de los EE.UU. a instancias del Gobierno Republicano en el poder (entonces la “Unión”) y con vigencia plena desde finales de la ‘Guerra Civil’ tal resultó con el caso coincidente con la promulgación de la "Ley de los Derechos Civiles" de 1871. El alboroto que ello provocó fue tal, que a mediados del siglo XX la queja de un ciudadano simple; tal apuntaban las condiciones propuestas por el propio Dr. Thurgood Marshall en los alegatos de sus tesis contrarias, razonablemente a eufemismos ideológicos tal resultó con la “resistencia pasiva" proclamaba en su esencia como táctica hacia el alcance de una democracia más perfecta.

Estrategias y tácticas
“La opción primaria en el uso de las leyes vigentes” (seguidores de la escuela de Thurgood Marshall) es la opción primada inclusiva, pacífica y efectiva (ver su historial) atenida a las leyes endógenas vigentes, no las exógenas por introducir y validar con triunfos, olvidando por desconocimiento o amnesia galopante; las ya existentes, de manera previsora, por los legisladores de la “Unión” Esa y no otra, fue la cuestión que se plantearon filósofos y letrados, antes de optar por una línea de ruta, entre las diversas corrientes de pensamientos ajustados a lo posible, dictado por la lógica, pero sin rasgar principios éticos. De esta forma apunta como la más apropiada para dilucidar la protección óptima de los “Derechos Civiles” y las “Enmiendas Constitucionales”

Se trató de cubrir la idea general de protecciones, ante los inevitables ataques infecundos a la idea general de la ponencia, sin recurrir a nuevas leyes a crear, por lo general, susceptibles a vivaquear por largo tiempo en el cuadrilátero de lo imposible; decir, el anti segregacionismo belicoso (innecesariamente) según la novedosa estrategia desarrollada por el líder del camino legal, no confrontativo de Thurgood Marshall, basada en lo ya legislado. En cierta contraposición se en contra la titulada opción secundaria de la ‘resistencia pasiva’ (seguidores de la escuela de Martin Luther King. Jr.) Esta última era la opción secundaria, aunque vista como una actividad jurídica socio política distinta; por su naturaleza proclive a generar leyes exógena innecesarias y algo alejada del civilismo estadounidense de entonces.

Luego, el uso de la segunda opción —‘resistencia pasiva’— aparece estar confundida con una versión adulterada de la misma; escapada sin control de entre las manos de sus promotores tildados de pacifistas originales y/o sus copycats varios, a veces, dependientes o enlazados de alguna forma con la estrategia original de Martin Luther King Jr., sin autorización alguna. Se evidencia además, que esta última debió ser la fuente tergiversada y reorientada después por plagiadores vinculados con facciones en pugna ya, desde entonces, tildadas de violentas. 

Todo el historial o parte del mismo, al parecer intentando aprovechar la inquietud social promovida por la izquierda contemporánea donde se agrupan, liberales, comunistas, bolcheviques, anarquistas y anti norteamericanos; devino el desasosiego resultante, sazonado en el caldo de cultivo de la Guerra Democrática y Anti Comunista de Vietnam, impulsada por los EE.UU. Al igual que lo fueron los mismos EE.UU. en los años 50s durante y en ocasión de la Guerra Anticomunista contra de NorCorea. y otras confrontaciones posteriores, ya en pleno Siglo XXI.

Las bondades de la democracia, facilitaron radicalizarse a los activistas desgajados o desprendidos de la ‘resistencia pasiva’, quienes por separado y sin vínculos estratégicos o tácticos con Luther King, se conformaron o devinieron falanges urbanas armadas que terminaron en guerras intestinas, destrozándose entre sí mismas; peligrosamente subversivas (inclusive en reflejos de la letalmente fracasada aberración guevarista) Las entidades originales (seguidores de King, al parecer y en algunos casos (‘gracieusement ‘) se mantienen aferradas ‘a la dernière danse’ de la entidad de ‘resistencia pasiva’ con su vida propia. 

La táctica luterana era la más atractiva para el Comintern, teniendo al sur y a solo a 90 millas (Cuba) un activo campo subversivo de entrenamiento y remanso para los futuros guerrilleros antidemocráticos, entrenados por el régimen castrista.Todo el pastel fue dado a la izquierda, propendedora que su actividad violenta preponderara. Luego, el plan subversivo de esta facción la representara como el "músculo" en ocasiones contingentes. De este modo se acercaría al ideal de la anarquía total, como llave inflamatoria de la sociedad.

Luego resultó ostensible que, la "etnia negra” en la realidad objetiva resultaba la más emblemática y representativa de aquellas otras minorías a proteger en sus libertades y derechos. Ello, considerando su liberación reciente del statu quo esclavista; de entre las denominadas “minorías de color"2 En el caso “Plessy”, resultó en el modelo o prototipo ha mostrado como ilustración del tema se emplazó per se y de manera directa, al estado de Kansas con su apelación contra el viejo fallo judicial ("caso de Plessy vs. Ferguson") Este último paradigma legal fue motivo, a causa de sus características tan singulares como idóneas, que resultara en un incidente similar, a posteriori; incoado reluciente por la ciudadana negra "Rosa Parks" 8 cuando la crisis de los autobuses, a mediados del siglo XX. 

La apelación de Plessy ante la Corte Suprema Distrital de New Orleans, fue la misma apelada más tarde en 1896, ante la Corte Suprema de Apelaciones de los Estados Unidos de América. Pero fue declarada "sin lugar" en ambas instancias y así, la antaña "Law 111" recobró valor legal. El caso devino en una retahíla de consecuencias desastrosas para toda la estructura legal de la "Ley de los Derechos Civiles", reiteramos, emitida por el gobierno republicano de entonces, tan temprano como en 1871, tan sólo un tiempo después de concluida la Guerra de Secesión.

(2)  Ver las tesis de Tzvetan Tódorov, en ocasión del Congreso del Genoma Humano, Abril de 2003, México. Acerca del racialismo (una especie de racismo científico (por lo general rechazado) como antítesis en contraposición al racismo salvaje generado y propugnado abierta  secretamente, por algunos “totalitarismos modernos” europeos, asiáticos, latinoamericanos, africanos, etc. además de otras minorías exóticas, extraordinariamente pequeñas y aisladas. Pero referidas a otros conglomerados así dañados y aún vigentes, entre finales del siglo XX e inicios del siglo XXI.
  
En modo alguno, a pesar de que el proceso incoado por el “Comité de Notables de New Orleans”; auspiciador y guía del "caso de Plessy v. Ferguson" en New Orleans, fue derrotado en Cortes. No por negligencias de la impugnación, sino por no ponderar y tener en cuenta con mayor profundidad que el ambiente hostil del profundo Sur, estaba obnubilado e impregnado de pasiones, odios y resentimientos fuertes tras la “Guerra de Secesión” quedadas fuera de la lógica e imparcialidad justiciera, que debió primar en una Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos.

Tal sucedió en aquellos finales del siglo XIX. Si nos referimos a esta institución, como aquella entidad supuesta alejada de la influencia de factores exógenos, sureños, norteños o de cualquier otra fuerza legal foránea. De modo semejante dicha lógica no percibió o se dejó arrastrar de manera inexplicable (todo apunta) lindante por su falta de juicio ético e impericia humanística. Tal cabriola de comportamiento irreflexivo, hacia un abismo injusto tocante con lo ilegal. Luego, fue esta Corte específica y sus miembros, no la justicia norteamericana, la que falló al pueblo norteamericano por su falta de madurez, aunque aparentemente sin intención dolosa.

Entonces, la Law 111, que en lo original nunca tuvo que ver con la política del gobierno federal de los EE.UU. devino punto de apoyo de los segregacionistas y otros grupos de estadounidenses privados; confundidos, quienes campearon por sus respetos durante los siguientes cincuenta y siete años. Tal dislate judicial casi se paseó orondo, hasta que el fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos el 17 de mayo de 1954, en ocasión de ventilarse “el caso Brown v. Board of Education of Topeka, Kansas", rectificaría todo lo que jorobó y amargó a los negros y otras comunidades, durante decenios infértiles, clavando otra a la vez en la picota pública a la vergüenza nacional de los Estados Unidos. En este veredicto trascendental se declaraba que:

«"La segregación racial en el campo de la enseñanza (lugar de donde provenía la queja), era ilegal y estaba proscrita desde ese momento por las leyes de los Estados Unidos de Norteamérica, lo cual será extensible a posteriori, hasta cualquier sitio y actividad pública"»

 Esta victoria posibilitó, aunque ahora a la inversa y en revancha, que los antisegregacionistas tomaran el fallo como catapulta, para irle encima a los promotores de la segregación, pero ahora a marcha forzada en todo el ámbito nacional, a fin de ecualizar y limpiar legalmente la arbitrariedad judicial. Se determinó "campo", dado que en lo que a esta resolución refería, era al "campo educacional" en específico y no, al resto de las esferas sociales del país y cualquier otra actividad de la humanística convencional.

App 2

El dilema de la izquierda liberal (extremista)
Cuya gestión política se cataliza a la sombra de estos prejuicios injustos  en pleno siglo XX, evidenciados y que además serían derrotados durante y después de transcurrida la II Guerra Mundial (1939-945) Nos referimos a los totalitarismos fascistas y comunistas de la entente del "Eje de Acero" y “Pacto de Varsovia” los cuales no tardaron en devenir semejantes; en nuestro caso a los clamores de aquellos estados sureños ex confederados, que de pronto se encontraron atorados con el problema de lograr la mejor estabilidad de la paz, tal se plantearon las naciones vencedoras al terminar el conflicto destructivo generado por la “I Guerra Mundial” (1914-1918) y la decisión propuesta, a pesar de sus magulladuras y remiendos, por Woodrow Wilson, Presidente de los EE.UU. a fin de crear una novedosa Liga de las Naciones, a los fines de alcanzar una paz mundial, firme y duradera, lo cual se logró 1921. De modo similar en el terreno de los Derechos Civiles. Dado el caso, los EE.UU. debieron encarar las premuras de resolver la incongruencia existente con la segregación racial de una parte significativa de la población norteamericana, recién liberada de la Esclavitud.

Un escollo que sería superado con posterioridad y de manera paulatina, inmersos los ciudadanos en un tono bastante pacífico (con objeciones por parte de algunos sectores excepcionales) utilizando al descubierto los recursos propios de las leyes norteamericanas. Se había alcanzado la victoria jurídica, pero de igual modo, se iniciaba otra etapa cuesta arriba para lograr la implantación y reglamentación igualitaria de todas las actividades ciudadanas, laborales, comerciales y el resto de las sensibilidades afloradas, dispersas en el ámbito nacional.

Sin embargo, restaba lo más importante y de ‘picazón extrema’ en una nación que había hecho su historia peleando por las causas justas —en especial por otros pueblos oprimidos en otras latitudes o en vías de serlo, lo que así se logró—, cuando la ciudadanía entera comprendió, que tenía por delante el abordar un camino álgido. Alcanzado este punto, ante todos los activistas que se esforzaron en lograr la anulación de las leyes segregacionistas; se les presentó el dilema de decidir en qué o cuál forma los denominados aperturistas más destacados, entenderían desarrollar sus acciones futuras. Ello, a fin de extender a toda la nación, los beneficios del veredicto final de la Corte Suprema, al abolir toda clase de segregación en las escuelas y el resto de las facilidades públicas.

Porque ya se había arribado con éxito a un punto de inflexión, que inclinaba a escoger entre la estrategia legal absolutamente pacifista de Thurgood Marshall, acudiendo "... a la fuerza de las leyes vigentes" o por otra parte, lo menos aconsejable; aquello opuesto de manera tangencial; decir, volcarse sobre la estrategia que ofrecía la alternativa pro activa de "... la fuerza de la desobediencia civil", sustentada por Martín Luther King Jr. Sin embargo, tampoco resultaba saludable olvidar las otras corrientes minoritarias de tendencia abiertamente fundamentalistas, además de proto islamistas de diversos gados alternativos violentos o de franco cariz subversivo (los furiosos) capitaneados por Malcom X (né Malcolm Little) Después sostenido bajo el aka islamista (una obligación liturgia para cada convertido al Islam y 'rebautizado' como ‘El-Hajj Malik El-Shabazz’) o el conspicuo Louis Farrakhan Muhammad, Sr. (né, Louis Eugene Wolcott o Louis X) Tales desvaríos, de muy elevada notoriedad al sur del Río Grande, dieron lugar a la proliferación de guerrillas y secuencias, sonadas en suelo estadounidense.

Entre otros líderes vinculados a facciones religiosas musulmanas árabes (en lo esencial de sus orígenes), declaradas fundamentalistas antagónicas entre sí, aunque en esencia contra el 
cristianismo y la diversidad de sus sectas, facciones u otras 'denominaciones' que por lo general, se mostraban desprendimientos del protestantismo original de Lutero. Estos movimientos marginales, claro que solo una parte de los mismos, eran vistos como grupúsculos adscritos al numen religioso de los cristianos. Sin embargo, algunos estaban en buena parte insuflados y penetrados por los comunistas , socialistas y el resto de las hordas sinistrorsas, dependientes y alineados con "versiones religiosas" activadas por el Comintern, en especial sostenidos y aupados por facciones y agentes controlados desde la periferia exterior, si nos atenemos especialmente la caribeña y áreas centroamericanas, enquistadas en los reflejos de los auto denominados "fundamentalistas negros"

Y en ocasiones (no clarificadas del todo) agentes grupusculares pacían sus languideces en espera de la orden general, ya anticipada desde el Kremlin, desde los inicios del castrismo como agentes grupusculares los cuales pacían sus languideces en espera de la orden general, ya anticipada desde el Kremlin, desde los inicios de 1948 (en Moscú) Solo que sus esporas quedaron vinculadas a mafias locales de intelectuales, plebeyos, resentidos por lo general, interesados en mantener en ebullición el estado de ánimo adverso de ciertos sectores de estas minorías liberales, tanto las cultas ociosas, como las violentas. Por ejemplo, las actividades incesantes de carácter antinorteamericano de elementos exógenos, patrocinados por el Comintern.

De modo igual, se destacaron ya después en los 60's, las corrientes redundantes con los grupos violentos de la izquierda extremista y terrorista auspiciados integrados por un pléyade del detritus demencial de anarquistas, etarras, castristas, maoístas y otros conspicuos de "los sin lugar" Estos últimos como incipientes rarezas fundamentalistas islámicas y otros de igual prosapia subversiva. Valga no desprendernos del hecho indudable de que los reclamos que la justicia de los Estados Unidos solicita en especial; a los países miembros activos del llamado “Eje Apocalypto” o (ALBA) ya en disolución, que bajo otras banderas, son refugio de elementos subversivos, terroristas y delincuentes comunes, los cuales han tomado como centro de operaciones las sedes (instituciones, legislativas, judiciales, ejecutivas de los organismos estatales, etc.) amparadas por esos gobiernos hostiles a los EE.UU.

La esencia del objetivo final, de las querellas constitucionales consistía en hacerle entender al resto de los norteamericanos —hasta entonces privilegiados indirectamente—, la justeza de las legislaciones y leyes anti segregacionistas y la necesidad de que las mismas fueran apoyadas con fervor por el resto de la nación, en aras de la unidad nacional. Pero todo este trajín cenagoso de casi seis decenios, tuvo sus antecedentes a causa de una jugarreta del destino y el desatino de los hombres en pugna políticas, no humanistas.

Sucedió que transcurrido el primer tercio del siglo XX, arreció la lucha de varios grupos; algunos inmersos en la violencia preconizada y aprovechada por los comunistas e izquierdistas violentos de nuestro patio estadounidense y los envidiosos del vecindario tales encontramos en calidad de castristas, liberales, anarquistas, tupamaros y otros grupos violentos. Tales segmentos áridos tenían en sus agendas el interés en tomar ventajas de las tensiones sociales generadas por la segregación, exacerbadas por el boicot impuesto a Sudáfrica en consonancia con la preponderancia del sistema del “apartheid” En especial, las actividades de confusión, agitación y disociativas (en ocasiones, subversivas) desarrolladas por grupos de provocadores profesionales, envueltos en estandartes de protestas contra la Guerra Anticomunista de Vietnam.

Recordar que entre estos movimientos de nacionalidad norteamericana, se destacó una multiplicidad de grupos, gremios, partidos políticos y otros, en este caso, sendos grupos de activistas pacifistas, los unos liderados por el Dr. Thurgood (neé, "Thurgood") Marshall (1908-1993) y el otro, liderado por el Dr. Martin (né, "Michael") Luther King Jr. (1929-1968); quienes enfocaron los esfuerzos y luchas igualitaristas y eminentemente anti segregacionistas, empleando tácticas y estrategias muy diferentes. El primero, dispuesto a eliminar toda tendencia racista de ciertos supremacistas blancos y negros; respectivamente; mientras que el otro de alguna forma, preconizaba puntos de vista no exactamente tendentes a la unidad nacional, tal se pudo observar durante y a todo lo largo de las deliberaciones mutuas; por los estudiosos de ambas etnias; tanto blancos, negros así como aquellos de otras minorías. La conjunción de ideas y propósitos sanos por las partes, culminó en un éxito total.

Se trataba del rescate y revalidación plena, como seguimiento del dictamen de la Corte Suprema en el "caso Brown v. Board of Education of Topeka, Kansas"; de la Carta de los Derechos Civiles y la indudable revitalización de las Enmiendas XIII (enero, 1865), XIV (julio, 1868) y XV (febrero, 1870) Todas, arte indisoluble de las  “Enmiendas Constitucionales”, decir de concordancia plena con la erradicación de todo vestigio de las ominosas segregaciones por motivo racial, espiritual u otros divisionismos exógenos; exacerbada por grupos aislados de y en cada bando en pugna.

Estrategias teóricas de ambos líderes
El Dr. Martin Luther King Jr., quién escogió la estrategia, para su justa constitucional, la táctica exógena (foránea) de “Poder de la Desobediencia Civil Pro activa”, resultó un abanderado de la lucha por la validación total y nacional de los Derechos Civiles. Este lider politico; fundó (1957) la Southern Christian Leadership Conference, SCLC (Conferencia Sur del Liderazgo Cristiano), la cual dirigió hasta su muerte. Este proyecto de activismo pro activo, se estructuró inicialmente bajo el proyecto de un dispositivo pacifista tal correspondía con sus nexos religiosos e humanista Sin embargo por razones y en momentos desconocidos o al parecer permeado por la influencia de sus consejeros 9, lograron que el Dr. Martin Luther King Jr. deslizara sus acciones de protesta por el sendero intrincado, (a veces tildado de irracional, a causa de la desesperación que le embargaba, casi bordeando la escucha deletérea de moda, proto izquierdista) e impredecible de la entonces en boga entre una nutrida de fanáticos por la "Desobediencia Civil Pro Activa" 10 

No solamente en la propuesta de “resistencia pasiva”, enunciada por Mohandas Karamchand Gandhi (aka, Mahatma Gandhi), sino en tomar el movimiento de Gandhi contra un sistema prácticamente “Sin  Leyes” para los reclamantes, e igualarlo contra un gobierno como el de los Estados Unidos de América, que “Sí” tenía legislaciones bien claras al respecto, según nos advertía y clamaba Marshall de manera solida e incesante.

Buena parte de la fundamentación fue basada en los puntos de vista enunciados por otros líderes de tendencias pacifistas; en algunos casos; mientras que en otros no se podría advertir una denominada “filosofía social” dado que los reclamos estaban sustentados en el respeto a las leyes ya existentes, no en la creación de otras adicionales a las legisladas por los padres fundadores de los Estados Unidos de América. 
Sin embargo, es conocido que, por otra parte, el Dr. Thurgood Marshall y otros norteamericanos de buena fe y probado humanismo, bregaban con todas sus fuerzas considerando los elementos en manos de la ciudadanía y tribunales. 

Decir: " El Dr. Thurgood Marshall apuntó, que no entendió necesario clamar y pelear en la vía pública por la 'igualdad social' (algo sorprendente para unos pocos al margen de su mensaje) dado que esta categoria, ya estaba reconocida, por lo que 'no era imperativo' enfrascarse en peleas y encuentros con otras facciones y menos, con la fuerza pública, ni reinventar lo ya legislado y aceptado por la sociedad y el gobierno norteamericano. Aducía este,con cordura extrema; porque lo otro, era innecesario inventarlo de nuevo" 

Así de valiente fue la propuesta del Dr. Marshall. Ello, y mucho menos ―pensaba este con sensatez preclara―; contra el espíritu irrespetuoso de una "calidad tortuosa, esgrimir la ficha del odio racial”

Así de simple, todo el andamiaje de sus discrepantes se esfumó, cuando Marshall aclaró que todo el objetivo yacía al alcance todos y cada uno de los ciudadano, fuese el movimiento en forma individual o en grupos pacíficos, dado que se estaba reclamando con cordura máxima y pacíficamente el reverdecer de lo ya amparado e integrado a la hermosa Constitución de los EE.UU. y sus enmiendas. En esencia, estos norteamericanos pacifistas como el Dr. Thurgood Marshall, exigían echar a un lado cualquier subterfugio o artimaña ilegal tendente a opacar o demeritar la igualdad social constitucional y de una y por todas, desvincular lo de “racial” estipulado en una connotación confusa; para gusto de los enemigos de los EE.UU. desenterrando una supuesta y titulada “igualdad racial transfigurada”, que los EE.UU. ('nuestro país' dijo) no necesitaba. Advirtió este líder, que "sería como desvalijar de un tajo, cualquier disposición local que se enfrentase a la simple aplicación de la Constitución", tal propusieron Marshall y otros norteamericanos cuerdos.

Dialéctica en la ‘lucha de contrarios’
Trata de las contradicciones dialécticas en la lucha de contrarios en la que las tesis que por una parte se interpenetran, mientras que por otra se excluyen (recíprocamente) y que según variantes de la filosofía marxista, afronta el momentum de la
‘lucha de contrarios’ la que impele movimiento al desarrollo dialéctico de la confrontación (wiki)  Tales tácticas confrontativas, apuntaba el Dr. Thurgood Marshall, ya habían dejado de ser estratégicas, dado que de manera inevitable; conduciría más tarde o temprano, a la exacerbación de las pasiones y el encontronazo físico ineludible con las autoridades del orden o sus oponentes envueltos en riñas segregacionistas violentas; lidiando sus diferencias filosóficas en medio de las calles; tuvieran o no estos seguidores activos, como demandantes, la Razón. 

En medio de tal mar de confusiones e intereses fundamentalistas y exógenos, es que se gesta y demostró en cada uno de los choques anteriores y posteriores a la etapa liderada por el Dr. Martín Luther King Jr. como líder de ese movimiento ciudadano (o sus seguidores) inconformes con el statu quo imperante. Este último de innegable ilegitimidad a la vista de todos. Por ejemplo, notorias fueron las protestas de los veteranos de la I Guerra Mundial ante la falta de empleos, la lucha de las mujeres por el derecho al voto, las que el propio King auspició, advertida después como "equivocadas" dentro del contexto  histórico, en contra de la Guerra de Vietnam.

Debemos puntualizar, que un sector estimado mayoritario de los negros norteamericanos se preguntaba las razones que condujeron al Dr. Martín Luther King a encandilar a sus seguidores para que se inmiscuyeran en el conflicto de Vietnam, cuando dicha guerra era un evento "sin relación con la lucha por los Derechos Civiles" de ciudadanos norteamericanos y sí, una confrontación genuina contra las dictaduras totalitarias comunistas, fundamentalistas, socialistas y otras; todas las cuales eran aupada y financiadas por la URSS. Este conjunto era el el bloque de sateliteras enriquecido con satrapías nepóticas y dinásticas en un escandaloso "melting-pot" de entidades europeas, africanas y asiáticas; montamos contra un país democrático de solvencia reconocida, tales son los EE.UU. 

Ello, al contrario de la claqué (entente) comunista, de entidades mafiosas que nos circundan y amenazan hoy día desde la frontera sur y el Caribe. Muchos de sus adictos, abandonaron sus filas Luther King, considerando que tal proceder lindaba en una actitud antipatriótica, al ponerse (en el mejor de los casos 'inadvertidamente por sus estrategas, “de parte de los comunistas conjurados contra Norteamérica”  También se destacaron la batalla sobre el boicot al transporte o las riñas anti aborto, la efervescencia de los “verdes” también vinculados a los ambientalistas o cualquiera de los otros aspectos por los que sectores ciudadanos se sintieran molestos o quejosos.

El Dr. Martín Luther King Jr. decidió en alguna forma o por motivos no diafanizados del todo por los historiadores (o quizás solo algunos), tal vez casi humectados o impregnados por esquirlas trasnochadas, lanzadas por los “fundamentalistas herméticos”; a los fines de entrar en consonancia con las “modas” estiladas de la época y limpiamente y abrazó parte de las doctrinas escandalosas y amodorrantes de un líder confundido como Henry David Thoreau. En esencia, un visionario cuasi repleto de atolondramientos, aunque cierto, un reconocido idealista, soñador antiesclavista (un puritano, de ideas placidas cuajadas y adheridas al trascendentalismo) Este ideólogo exaltado en medio de su prédica propia, además singular; era autor de un panfleto "La Desobediencia Civil" (lamentablemente escrito en la cárcel, a causa de esa misma actitud contestataria) y algunos puntos de vista de bordeando coincidencias con Tolstoi, Gandhi, similares a las propuestas hoy por Habermas y otros tantos modernos líderes, pensadores y otros filósofos connotados.

La desobediencia civil en la esencia de su estilo y tácticas en su calidad de lucha contestataria, es una forma de disidencia política propia de los ciudadanos objetores de conciencia que; dentro de una democracia; dicen y muestran pacíficamente (por lo general) sus inconformidades con ciertas actividades o puntos de vista del gobierno actual.

Si se entiende dentro de otro contexto,
"de la política de estado" que puede ser general y sostenida. Uno de los rasgos característicos de dicha táctica como instrumento de lucha, sino el de mayor distinción, es el de la desobediencia civil como tal; donde Luther King Jr. aplicó con frecuencia los enunciados tácticos de Gandhi y otros artilugios de la ristra idealista, afines con el quehacer de copycats (estáticos) innumerables, a la hechura contemporánea. Esta línea del gandhiismo, a su vez en su ejecución, contemplaba una forma consciente y sin estridencias públicas, su claro pacifismo y no violencia, manteniendo una actitud de protesta contra la autoridad (entonces la británica) pero en términos respetuosos.

Ajustados a esa divergencia, asume otras fases de violencia extrema bajo los totalitarismos comunistas que; como fantasmas ineludibles nos acompañan en todos los tiempos, aun los aciagos contemporáneos; es cuando la cuestión en la ‘lucha de contrarios’ agudiza como un hipnótico desesperante. Todo, a causa de la represión contra los protestantes por la intolerancia extrema del régimen opresor al mando; renuente a abrir un espacio que ha estado cerrado a cal y canto para el resto de la ciudadanía asombrada e inerme. Dicha actitud contestataria, puede ser silente y de inamovilidad absoluta en lugar o zona específica; tras el envío de un mensaje a la autoridad pública, aduciendo las razones del tal quehacer de manera indefinida, hasta conseguir que las autoridades cesen, bajo cualquier acción cognoscitiva, aun, al margen de todas las leyes.

Es cuando brotan incontenibles los temibles nódulos de venganza. La mesura de las democracias, resultaron bálsamos para los generadores de atrocidades. Un conjunto de retaliaciones que los ciudadanos agredidos a mansalva por los Tirano Bandera de la rojura izquierdista vergonzosa indoamericana; es casi vendida como paradigmas repetitivos; que hacían y deshacían amparados bajo la sombra larga moscovita apuntando al suroeste, hacia la Mesoamérica letrinosa por corruptelas genocidas, guiada y amamantada desde la inmensa crueldad del Muro de Berlín (Berliner Mauer), nunca fueron obligados a un mea culpa y condena efectivos ante su indispensable “Nüremberg Prozesse” (Juicio de Nüremberg) correspondiente.

Fin de la saga.

© Lionel Lejardi. Mayo, 2011
Legacy Press

Addendum

8   El boicot terminó gracias a una decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos del 13 de noviembre de 1956 que declaró ilegal la segregación en los autobuses, restaurantes, escuelas y cualquiera de los otros lugares públicos.

9   La consejería advertida o inducida en la táctica aplicada por el Dr. Martín Luther King por fuerzas extrínsecas, no deben dejar de vincularse con la existencia de factores enemigos jurados de los Estados Unidos. Recordar que por entonces, los restos del nacionalismo tercermundista (empantanados por la corrupción en sus fracasos económicos y políticos totales), aupado y subvencionado por la URSS y su brazo político armado y subversivo; el Comintern (todavía activo en la introducción de drogas para destruir la moral de la sociedad occidental, en especial la juventud estadounidense); arribaron a las entrañas de los norteamericanos disconformes, convoyados y vigorizado con la mensajería testaferra de los marxistas y sus cómplices de la izquierda extrema más destacados, si atendemos a su perfil alto de tales: izquierdistas todos, supuestos la cofradía de adalides justicieros, humanistas y benevolentes.

10   Henry David Thoreau (1817-1862) fue un poeta, escritor y filósofo estadounidense de tendencia trascendentalista y origen puritano, autor de "La Desobediencia Civil", entre otras obras y se le considera entre los padres de la literatura norteamericana. En 1846, Thoreau se negó a pagar impuestos debido a su oposición a la guerra contra México  (como también lo era Lincoln) México (también lo era Lincoln) y a la esclavitud en Estados Unidos, por lo que fue encarcelado. De este hecho nace su tratado, La desobediencia civil, pionero al proponer algunas ideas como el pacifismo y la no violencia que resurgieron con fuerza en esa especie de el ‘altermundismo-oscurantista’, ya anticipado por Thoreau para el siglo XX (próximo pasado).

11       El caso...

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