domingo, 29 de enero de 2017

Castro y sus provincias ultramarinas

Cuba y sus provincias ultramarinas
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Se cumplen 58 años de dictadura comunista en Cuba

"Un Asunto Cubano"

  Cuba comunista, ‘banana copycat’ del imperio español
                              
Preámbulos y eructos de las guerras mundiales
La división grosera de la sociedad norteamericana y sus valores lograda a propósito por los demócratas en los EE.UU., tal residuo de su derrota en las elecciones p.p en noviembre 8, 2016, marcar por generaciones al pueblo estadounidense todo. Para los unos (comunistas, liberales, populistas, anarquistas, etc.) representó un chiste de mal gusto e irresponsable, cuando en su despedida de la derrota, acentúa a sus adeptos y seguidores con aquel grito de guerra de 'resistan', con las intenciones aviesas de dejar un rastro de destrucción, anarquía y caos delatando una falta de hidalguía supina en admitir, lo que es aconsejable en los líderes 'con clase", lo cual es propio de los chabacanos. Ello da lástima y ofrece una imagen detestable para la ciudadanía en general, republicanos, demócratas y aquellos de otras ideas peregrinas. Etapas similares fueron vividas y se repiten en la actualidad, si retomamos la historia contemporánea; un botón de muestra explícito de nuestra propia Guerra de Secesión (Guerra Civil), un conflicto interno entre los estados norteños (Unión) y sureños (Confederados) desarrollada entre 1861 y 1865. Es de perfil alto e incompresible, abandonando toda lógica, que un partido demócrata; recordemos; el cual de manera curiosa era por decantación, la agrupación racista y estandarte de los esclavistas sureños; y que siguiendo (al parecer hoy) las orientaciones del fracasado Foro de Sao Paulo, de la impresión inequívoca de bregar por el también ahuecado "Socialismo del siglo XXI", un cuchitril proto extranjerizante y de naturaleza anti democrática. 

            A los norteamericanos tal proceder demencial los ha dejado atónitos, dado que el mismo teoricismo fue desarrollado y tomado de facto como un pedazo de terreno propio de libertad y anti esclavismo propugnado por Abraham Lincoln y siempre sostenido por los republicanos. Peor les resultó, abanderarse entre pliegues de un populismo demagógico deleitado al estilo de las bananeras, a los fines de lograra adeptos a base de prebendas y dádivas las cuales solo han servido para alimentar a nuestros enemigos internos y externos, y conduciendo ipso facto a sus seguidores hacia una falsa panacea derivada ineluctablemente hacia a la morosidad y vagancia colectiva de lo peor del lumpen proletariat de estilo munichista.

            Vienen al caso los antecedentes sentados por la fuerza, de tres de los espejismos relevantes derivados de la Primera Guerra Mundial(I GM), los cuales se caracterizaron como movimientos violentos, bañados en un caldo sazonado con socialismo, anarquismo, eutanasia, eugenismo, etc., los cuales de acuerdo a sus proyectos político-sociales pretendían solucionar las causas de las guerras, aplicando sistemas dogmáticos, dictatoriales y absolutos al implantar regímenes totalitarios, generalmente ateístas. Reponen sobre el tapete lo de rentable como todo antojo imperial dirigido a lograr beneficios 'del otro mas débil'en base del "doctrinaje" ilegal denominado 'Lebensraum'

            Con ello, la necesidad de aplicar el expansionismo territorial bajo cualquier costo; despojando por la fuerza, anexionando; subvirtiendo territorios con sus agentes y fanáticos; con los propósitos perversos de apoderarse de sus facilidades, recursos naturales, materias primas convencionales o estratégicas, etc. escamoteados a otras naciones o pueblos. Mientras que para los otros (demócratas, en el sentido de los republicanos), una broma macabra de mal gusto, destructiva e irrecuperable.
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Algunos dicen que las guerras son beneficiosas, por la gran cantidad de bienes desarrollistas, antes técnico-industriales y hoy mayoritariamente tecnológicos y de otras mejorías afines o derivadas. Sectores varios, argumentan que el disloque social y económico, incluye la pérdida o lesión de valores éticos, morales, espirituales, personales y religiosos; citando aquellos afines a nuestra civilización de punta, la judeocristiana y las otras pacifistas, humanistas  y misericordiosas (no asesinas), sería un tema de estudio amplio. Nos referimos a aquellas doctrinas religiosas, que respetan los Derechos Humanos, como filosofía exitosa y curiosamente recuperable tras hecatombes, tal demostró la Humanidad entera en los períodos de las posguerras,  I y II Guerras Mundiales. Sin lugar a dudas, de estas naciones, países o territorios generalmente europeos, afectados por el destrozo de la Primera Guerra Mundial (IGM) reunidos en París; surgió supuestamente avenidos; esa especie de concordat de la Liga de las Naciones (63 países), promovida tras el fin de la (IGM) y el consecuente ‘Tratado de Versalles’ (1919-1946), con la participación entusiasta del Presidente de los EE.UU., Woodrow Wilson.

Este organismo, ya en la etapa de recuperación, fue sustituido en razón de su probada ineficiencia operativa, carencia de fuerza político-militar efectiva y aceptación de los lineamientos plasmados en la Declaración Conjunta aprobada en la Carta de Intenciones de dicha Liga de las Naciones, en prevenir la IIGM. Tales consideraciones pacifistas, ordenamiento y recuperación de la nueva hecatombe, dieron lugar a la fundación de la actual ‘Organización de las Naciones Unidas’ (ONU)

Tal nueva versión pretendía ser una organización pacifista y mediadora entre hegemonías y bloques en conflictos; por lo que devino proclamada el octubre 24 de 1945 en San Francisco, EE.UU. como elixir de fines encomiásticos y de ayuda mutua de las naciones integrantes; entre otros objetivos, fines y propósitos. Resulta lamentable que hoy la ONU se ha tornado versión galimática de activismos insanos y tribuna de solipsismos, tales fueron o son en nuestro tiempo los residuos de les vieux totalitarismes, comunistas  y  fascistas ocultas en versiones nuevas apegadas a residuos evidentes de layas nazi-fascistas contemporáneos y sus afines. Estos últimos, destilados con etilos izquierdistas fuertes  de manera simple, susceptibles a ser generalizados como simple efectos ópticos, de los avasalladores espectros del colorama fascista, abrazados hoy por la izquierda liberal recalcitrante. Uno de los ensayos culminados en fracaso, resultó el pretendido “Socialismo del Siglo XXI” promovido por el ala izquierda (si la hubo) del 'Foro de Sao Paulo', Brasil.    943

Tales liberaloides y neo comunistas injustificables, por lo general endosables a este organismo mundial por la izquierda insomne; se tornaron algideces sociales bajo la influencia del mundillo comunista y las riadas de sus seguidores. Estos grupos eran proclives a apoyar y aupar ideas anexionistas a cánones filosóficos proto izquierdistas (extremistas en ocasiones) y definitivamente, se embadurnaron como propios de un virtual engendro tercermundista totalitario. Repetimos, volver al “Socialismo del siglo XXI” aupado y fracasado en Indoamérica y otras regiones copycats.

Ese verano de 1945, concluyó  la serie evento rememorando encuentros y recuerdos devoradores, desplegados por todos los actores tocados por las furias de la II Guerra Mundial. Conflicto, en el cual se vieron envueltos el elenco de potencias más poderosas, países, colonias, territorios tribales en casi todos los continentes y mares. En no pocas ocasiones regidos por sus respectivas metrópolis europeas y los países democráticos integrantes de la coalición denominada los 'Aliados' y aquellos otros 'reacondicionados' a marcha forzada en función de los tiempos azarosos por venir, considerando los inexplicables resultados de la I Guerra Mundial.

Algunos, la mayoría naciones constituidas como tales, revivieron sus sueños casi siempre aguijoneados por ofensas intestinas. Los más fuertes, como otrora potencias europeas (colonialistas) afectadas del jingoísmo, se integraron en calidad de polos ideológicos totalitarios al agruparse mancomunados bajo el lema de la Entente proyectada como el 'Eje de Acero' (el “Eje”) Recordar que a finales de los años 30s la inquietud generalizada consistía en que la Humanidad optara, entre vivir en un lugar democrático bajo el pendón de los cruzadosAliados’ (todavía no conformado) o convertirse en un sitio totalitario y esclavista tipo bolchevique, pero bajo la entente opresoraEje de Acero’

Desde inicios de las años 30s Italia realizó incursiones en el norte africano (Abisinia, Libia, etc.) mientras que el Japón lo hizo en el continente asiático (China, Corea, Manchuria y otros territorios aledaños) Hacia finales de esa década comunistas (URSS) y nazis (Alemania) tras una repartición forzosa, invadieron y conquistaron países y regiones débiles, con ayuda de simpatizantes locales activos o adormilados.

Así, fascistas y comunistas, primo hermanos ideológicos y de modus operandi se unieron en la repartición y rapiña del botín de guerra europeo la insaciable sed depredadora, sumidas en sopores de las delicias revanchistas y el novedoso Lebensraum (el ansiado espacio vital) el cual a ambos regímenes totalitarios, les venía como anillo al dedo. De tal manera, quedaron echados los cimientos de la inevitable y subsiguiente consecuencia para la Humanidad toda, la espantos II Guerra Mundial (IIGM) Las potencias democráticas todas, se encontraron, inermes, en una encrucijada por no advertir el desastre que se avecinaba, a causa de sus cegueras, imprevisiones, torpezas y cobardías.

El nuevo conflicto estallado entre el 1 de Septiembre de 1939 y el 2 de septiembre de 1945 (6 años y 1 día) resultó de los acuerdos entre los bolcheviques rusos y los nazis hitlerianos, ávidos de aplicar cada uno por su parte el concepto teutón denominado Lebensraum (espacio vital) enarbolado por los jingoístas alemanes. Tal nuevo desastre devino tragedia inevitable después del reparto de Europa entre Alemania, sus aliados y la Unión Soviética y sus respectivas esferas de influencia.

Al final, la Entente fascista concluyó en Europa con la rendición de Alemania y sus seguidores fascistas a inicios de mayo, 1945 y finalmente con el triunfo de los Aliados, sobre el Japón Imperial y sus aliados del Pacífico con la firma del Acta de Rendición en septiembre 2, 1945 que culminó con el fin del Eje de Acero y las políticas proto fascistas. Cuba, bamboleaba todavía bajo el carácter acendrado, así supuesto por un líder castrense, ya domado por las bondades del ejercicio democrático, el Gral. Fulgencio Batista. Este líder, a regañadientes suavizados, había retocado con el beneplácito de la ciudadanía, aristas de su imagen política. Todo ello, tras la entrega dúctil de su mandato al candidato autentico por el oposicionista Partido Revolucionario Cubano (auténtico) electo abrumadoramente por los cubanos. Auténticos y batistianos, coincidieron en la fiesta nacional democrática en  junio 1 de 1944.

La falaz quijotería castrista
Finalizando enero de 1959, no transcurridas dos quincenas del impensado defenestramiento del régimen del Gral. Fulgencio Batista; quien a su vez en unión de partidarios y seguidores nostálgicos había tomado manu militari el poder en Cuba el 10 de marzo de 1952; momento que ya el Comintern perfilaba planes para su nuevo delfín caribeño, el Dr. Fidel Castro Ruz y sus seguidores, los unos quizás quijotes mal dirigidos y peor engañados. Luego  la acción de Batista devino ilegítima, dado que unos meses a posteriori estaban convocadas elecciones presidenciales para el 1 de junio de 1952. Las fuerzas políticas en Cuba, habían seguido el cauce democrático marcado por el propio Batista desde 1940 con la promulgación de la ‘Constitución de 1940’ y el retorno a la estabilidad democrática, alterada por la ‘Revolución de 1933’  A ello se sumaban la sarta de factores inestables y las confusiones proliferantes en el ámbito mundial a instancias de la pre guerra en ciernes (II Guerra Mundial) colgada esta última de los avatares de dos totalitarismos descollantes: los arrabaleros comunistas bolcheviques, cargados con los restos del imperio ruso de los Romanov y el bloque nazi-fascista de pedigríes similares, adornados con residuos de las casas europeas imperiales (cristianas), incluyendo el imperio otomano (islamita) y el ancestral jingoísmo (ver al radical, George Holyoake), enarbolado (versión fascista) y puesto en marcha en el segundo cuarto del siglo XX, por el imperio japonés en el otro extremo del globo terráqueo.

La saga continúa.

© Lionel Lejardi. Enero, 2017      
lejardil@bellsouth.net
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jueves, 15 de diciembre de 2016

2 Trump y More, hitos de simas virtuales II/II

  2 Trump y More, hitos de simas virtuales
II/II
Se cumplen 57 años de dictadura comunista en Cuba
(En construcción)    
La libertad en democracia
Goza de tres dogales impuestos:
Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Juntos, son barreras
a la opresión y anarquía.
Apenas, liviandades sobre
la espalda ciudadana.
Si eliminas uno, el resto
la aplastarían sin piedad 
Lionel Lejardi
"Un Asunto Cubano"
(Miniserie, ‘Distopías malignas’  

"Punto Jonbar de inflexión"

Thomas More, hito de la Libertad vista en democracia
Tomás Moro, fue un político, pensador, humanista, teólogo y escritor inglés y además, poeta, traductor y Lord Canciller de Enrique VIII. En 1535 fue enjuiciado por orden del propio rey Enrique VIII y acusado de alta traición por no prestar el juramento antipapista (contra el Papa romano) frente al surgimiento de la novísima Iglesia Anglicana. Cuando se menciona Anglicana  se menciona “la Humanidad”, todas consideraciones históricas relacionadas con el ‘Renacentismo’; atañen a la civilización judeo-cristiana de la Europa del Este, y su religión prima, el “Cristianismo”, solidificadas por sus mensajeros.  Porque este movimiento, ex profeso, fue despreciado e ignorado por el conjunto de países adormilados con leyendas mitologías propias o importadas, como Europa y Medio Oriente. Tras la expansión del imperio árabe, una parte considerable de la Europa cristiana fue obligada a aceptar la cultura y religión musulmana. Algunos países absorbidos por el islamismo, todavía coexistente en cuenca mediterránea, en especial los vinculados al antiguo mundo bizantino.
                                                                                                                                
            Estas últimas, desde las asiáticas insulares  hasta las continentales, donde primaban el taoísmo, budismo, indostanismo, etc. (todas, relativamente pacíficas y tolerantes con las otras), hasta los totalitarismos teocráticos agresivos e intolerantes de la religión islámica y sus centenares de sectas homicidas; carenando  al final de sus estertores, en los remanentes de sus homólogas las africanas y sus similares  indoamericanas. Desde el esparceo del Renacimiento, no resultó extraño que brotaran concepciones o sueños, tendentes a reordenar aquellas sociedades bullentes cuyos proponentes de una manera u otra exponían ideas sugestivas, pero desligadas del mundo real. Cada proyecto social mostraba una caratula artística tendente a alcanzar el ideal de la sociedad perfecta o sociedad utópica como una mezcla simplificada de hados y aspiraciones filosóficas, mitos, leyendas religiosas y razonamientos inherentes a cada sociedad en particular.  
Hans Holbein, the Younger - Sir Thomas More - Google Art Project.jpg
Thomas More (1527)
Hans Holbein (el Joven)
(Cortesía Frick Collection (New York
y WIKI)

Sin embargo, la concepción primada del ‘gen humano’ parte, en buena medida, de la propuesta hecha por Thomas More (castellanizado, Tomás Moro), en 1516; momento en que presentó su obra definitiva (latín), ”Dē Óptimo Rēpūblicae Statu de que Nova Ínsula Ūtopia” (Libro,  Del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía)  De ahí surgió e imprimió el término “Utopía”; la cual dio nombre a otras concepciones imaginarias similares, donde ciertas regiones en el mundo irreal de los pensadores, representaban panaceas o utopías, entre el  cúmulo de obras político-sociales elaboradas por la imaginación de otros tantos pensadores, laicos, ateos, religiosos, etc. sobre el mismo tema. La esencia de esta situación peligrosa en que resultó sumido Moro, surgió por una elemental cuestión de principios éticos y teológicos —pensemos de la esencia de las Sagradas Escrituras— al oponerse éste al divorcio del rey Enrique VIII con su esposa en ese momento, la reina Catalina de Aragón, y además, desafiante al no aceptar el Acta de Supremacía, en la cual se declaraba al rey Enrique VIII como cabeza de esta “nueva iglesia” un tanto protestona de la Católica Apostólica y Romana, sui generis.
                                                                                                             
            Este conjunto de decisiones arriesgadas, le resultaron suficientes al Enrique VIII, para que los tribunales lo declararan culpable de traición al Rey y la Corona inglesa y en consecuencia recibió la condena a muerte. Tomás Moro permaneció en prisión en la emblemática “Torre de Londres” hasta ser decapitado el 6 de julio de ese mismo año de 1535. Transcurridos más de tres siglos, después, Moro fue beatificado en 1886 y canonizado en 1935; junto con John Fisher, por la  Iglesia Católica la cual lo consideró un santo y mártir. Resultó sorprendente que por su parte, la Iglesia Anglicana lo considera igualmente un mártir de la Reforma Protestante, luego que en 1980, fue incluido en su lista de santos y héroes cristianos, anglicanos.

El término Utopía lo concibió Moro, tal ya mencionamos, específicamente para denotar en su obra ”Dē Óptimo….. Utopía”, donde el término era el nombre dado a una isla ficticia (o, “lo que no existe”) y a su comunidad artificiosa que la habitaba; cuya organización política, económica y cultural pretendía ser esencialmente comunitaria primitiva. Tal imagen contrastaba con las sociedades humanas de la época, dominadas por clases aristocráticas y clericales, las verdaderas poseedoras de todo el poder. Por supuesto, tomando como ejemplo las sociedades europeas, estructuradas al estilo de las casas aristocráticas en manos del primer poder, según estamentos de entonces, la nobleza, seguida de la clase clerical. No tarde, en el último cuarto del siglo XVIII, la correlación de fuerzas, debieron ceder espacio a la pujante presencia del tercer poder, la influyente y cada vez mas poderosa, burguesía.

”La conjuration des Égaux”
Inmersos entre estos grupos abigarrados, se encontraban los seguidores de François-Nöel Babeuf (alias, El Graco); un personaje de prosapia singularísima; catalogado como político, teórico y revolucionario francés, surgido a la luz pública por avatares de la Revolución Francesa. Para él, un agitador profesional; además de ser periodista a media tinta y líder de su grupo propio de extremistas; los hechos violentos y sanguinarios llevados a cabo por los sans culottes (descamisados) parisinos contra el gobierno autocrático de Louis Capeto (Louis XVI), iniciados el 14 de julio de 1792 para derrocar la vieja dinastía (dicho, ancien régime) semi feudal. Los vencedores del ancien régime de Louis XVI, las hordas populacheras dirigidas por el Directorio Revolucionario, opinaba furioso, no había profundizado suficiente en el drama francés. Luego, conformó un movimiento sedicioso tendente a derrocar al Directorio y radicalizar aún más “La Terreur” sobre los nobles, clérigos y burgueses. Hacia finales de 1790, entró en contradicción con los extremistas del Directorio y los jacobinos de pura cepa. Babeuf con su propio grupo de recalcitrantes, publicó entre otros escritos, el que denominó "Conspiración de los Iguales" (La conjuration des Égaux). Este agitador pretendió destruir el Directorio e implantar en su lugar un gobierno al estilo del comunismo primitivo.

            Algo parecido a la Utopía de Moro (sin los edictos genocidas de los jacobinos) en sus disfrutes de riquezas, bienes de consumo, alimentos y licores finos (ninguno de los cuales jamás explico de dónde y quienes producirían esas riquezas y portentos), pero con una guillotina más filosa. En la mayoría de los proyectos tendentes a modificar la sociedad, se proponía como condición indispensable, anular el derecho de la propiedad, bienes capitales en monedas y las tierras, repartiéndolas entre quienes no las poseían. En ningún caso, estos líderes futuristas, indicaban la forma en que después de la distribución de estas riquezas, para hacer a todos en lugar de ciudadanos ricos, seres miserables; se generarían las nuevas riquezas, para no convertirnos a todos, en unos ciudadanos de tercera clase, todos ciudadanos cicateros.
          
            Es entender que esa redención política durante la vida carece de sentido. Al igual sucede con los fieles fervorosos del cristianismo. El concepto aclara que la vida no es un suplicio, sino, la gracia divina máxima de la cual debemos disfrutar como un regalo divino, no como castigo, sin dañar al prójimo. Con el advenimiento del siglo XIX, irrumpieron personajes alucinados del calibre de Karl Marx y Engels y los seguidores del comunismo, inmersos todos en adoraciones del jacobinismo más rancio, según opinión de sus fanáticos, seria aplicado para solventar las diferencias en las interrelaciones entre el capital y el trabajo. A los fines de arrancar de cuajo y desmontar el sistema capitalista, era imprescindible y además cómodo, barrer con las estructuras del ancien régimen e implantar en su lugar, por la fuerza el discurso sociopático del terror marxista.

            Esta pretensión se basó en el síndrome social artificial, al cual acompañaba una versión catastrófica de actividades letales, proclives a la toma violenta del poder político, militar y económico, por parte del denominado Lumpen Proletariat, una cantera de pícaros y holgazanes, inagotable. De estas acciones serian excluidos el campesinado y todas las clases vivas, poderes legislativos, judiciales y ejecutivos, y otras instituciones; implantando la repartición indiscriminada de bienes creados por la burguesía y la nobleza, al abolirse el derecho de la propiedad. La represión sobre todos los opositores, ignorando sus quejas y puntos de vista; dado que Marx y sus seguidores envidiosas de la clase productiva, consideraban como condición indispensable para mantenerse en el poder. En cada caso, la concepción de Utopía, seria tergiversada a gusto del Líder Máximo en funciones (los hermanos Castro), ansioso de tergiversar la Historia con Ucronías metas fantasiosas.

Aristonomenklaturs
Es indudable que, atenidos al fracaso de los totalitarismos y sus desastres históricos, políticos, económicos, morales y sociales; y considerando cada uno de los diversos actores humanistas distintivos de cualquier comunidad humana decente; la respuesta a tales propuestas, en el marco del siglo XXI seria: No. Dicha negación responde al halo misantrópico de la idea y no a una actitud de oposición sistemática a los totalitarismo; que por las bien andanzas y preservación de las ideas democráticas, bálsamos de la actual civilización judeo-cristiana, todo vestigio de absolutismo proto fascista o comunista debe ser aniquilado para siempre. Sino, porque estos regímenes malignos son ofrecidos al público cándido, tal panacea lúbrica, hedonista, holgazana y sin altos principios; basados síndromes disformes sociales, en formas de una perniciosa endemia perniciosa, la aristonomenklaturs destructivas y sociopáticas. Decir que el Poder político democrático se tornaría en Poder político burocrático, un nuevo poder. Pero este último no sería más que el inaceptable disparate social, tomando la pirámide burocrática comunista de la ya solidificada como dinastía aristocrática de la  nomenclatura partidista real en una ”Oclocracia Popular Virtual”  Evidentemente esta tergiversación de la democracia es disfuncional, como han demostrado hasta ahora todos los disparates ensayados los comunistas y socialistas contentivos de fracasos económicos (ver sus respectivas anti historias a través de los siglos XX-XXI), tal mostraron las tituladas “dictaduras del proletariado”, diluidas en fracasos en cada lugar donde fueron implantadas, a todo lo largo del siglo XX y primer cuarto del XXI.

            Esos ejemplos llevados a la práctica, incluyen otros factores filosóficos desvirtuados por mendaces y destructivos, en calidad de sus “logros” distintivos: los siempre abortados en los totalitarismos cotidianos como sistemas nefastos con y sin anti crítica, de naturaleza átona para los izquierdistas. Ahí yacen las promesas de no trabajar, sino vivir bajo un subsidio paternalista del estado, pretextado bajo cualquier sinrazón o justificación del fracaso social, espiritual o médico, creíble para los vecinos entrometidos. Es lo que en definitiva, toda persona “decente” ansía, bajo la ley del menor esfuerzo que no todos merecen. Los totalitarismos, en especial los de izquierda, idealizan la morosidad y holgazanería como una manera legal de estafar a sus vecinos. Los gobiernos populistas toman este punto de vista como una práctica “decente” de obtener el poder político y económico de la explotación de los ciudadanos, a manos abiertas.

            Ellos patrocinan el paternalismo estatal a costa de las fuerzas productoras que auto inoculadas con el VIH de las siempre crecientes oleadas de “Hombres Nuevos”, unos estafadores perfectos de meritóratas inflados por la propaganda estatal; cuyos regímenes fabrican aceleradamente, sin distinguir entre los beneficiarios de la dádiva pública. Basta inducirlos a esa especie de drogadicción que es la holgazanería generalizada. En consecuencia, a estas tiranías les es necesario mantener al individuo sobre la forma en que, se preocupe en cómo subsistirá en el día siguiente, anteponiendo ante otro deseo, obligación o responsabilidad, social o familiar: la obtención de alcohol. De tal forma el conjunto de necesidades de las familiar queda supeditado a la volitud estatal.

            “Esta forma opresiva es el elemento de control sobre los alimentos, alcohol, drogas y estupefacientes, calzado, vestuario, vituallas, servicios, medicinas, empleo, acceso a  redes sociales, literatura, films, combustibles, libertad de movimiento, etc.”  El ciudadano penetra aterrado en ese nuevo mundo alucinante y se considera “encajado” de por siempre en los manicomios fantasmagóricos de las “Granjas de Animales” o “GULAGS”.  En instantes, el corral, se cierra hermético durante decenas de años. Por ejemplo, el sistema carcelario castrista imperante en la nación del país cubano entero, impuesto al pueblo en 1959, ya rebasó el medio siglo.” Toda actividad, por ínfima que sea, estará controlada, supervisada y autorizada por el  estado totalitario y la burocracia estatal. Nadie estará autorizado para plantearse metas personales. El estado es quien decide a qué debe aspirar el individuo inerme y la cantidad que el estado le suministrará por ello.

Ensoñación vs. Pesadilla
Cierto que Utopía es una abstracción idealizada como un estado perfecto, el cual debe ajustarse sine qua non, a las necesidades y aspiraciones primarias del ciudadano común, decente. Los delincuentes, se redefinen como tales residuos de la  vieja corrupción de los izquierdistas indoamericanos. Es entender que esa redención durante la vida carece de sentido. Al igual sucede con los fieles fervorosos del cristianismo. El concepto aclara que la vida no es un suplicio, sino, la gracia divina máxima de la cual debemos disfrutar como un regalo, no como castigo, pero, sin dañar al prójimo. El grupo de países integrantes del  Mercado Común Europeo, después de abandonar los criterios jingoistas que incluían las trifulcas permanentes elevadas a política de estado y tornarlas pacifistas, sentaron determinadas bases indispensables tendentes al utopismo, con aires de un socialismo popularizado. La unificación de monedas bajo el símbolo del "euro", fue uno de esos pasos. Los Estados Unidos de Norteamérica de manera igual, han venido trabajando por el bienestar de su población con propósitos semejantes, desde sus inicios, ha avanzado hacia el objetivo utopista, con pasos discretos y firmes.

             Es entender que en un sector cumbre de esa pirámide-hábitat donde hoy bien convive una gran parte de la Humanidad; se asienta un grupo de las naciones más potentes del mundo libre y democrático, liderado por los Estados Unidos de Norteamérica; a manera de Utopía; junto con otras naciones todavía esforzadas con los rudimentos del pleno ejercicio de la democracia. Desde ese sector privilegiado, hacia el abajo abismal, yace el resto de las comunidades las cuales motu proprio, renuentes al Gran Cambio que les posibilite enderezar el camino. Es una histéresis de naciones fallidas, las cuales de alguna forma y etapa, fueron o son en la actualidad regentadas por los hilos del castrismo retrógrado. Allí  pernocta la tripa insaciable de la Ucronía, un conjunto secuencial integrado por conglomerados binarios, inevitables, devenidos en Distopías Malvadas. Aquel paraíso, todavía perdido como el de Milton; soñado por cada generación desde hace siglos. Esos siglos fueron tantos, que la aspiración se remonta hasta el proyecto de Utopía (y aun antes en liturgias, tradiciones y leyendas de sociedades arcaicas), expuesto por el ateniense Platón (347 a.C.) en su República, una de sus obras imperecederas.

            Valdría decirles ¡basta!, a estos depredadores.

            Sucede que las miserias humanas y chabacanerías que adornan a los líderes de esas turbas desclasadas y rambuleras; que integran y dan vida a los totalitarismos políticos y fundamentalismos religiosos contemporáneos (caribeños, indoamericanos, africanos y asiáticos); como ejemplos significativos; intentaron en vano colgarse de este resquicio histórico, que les permitió la bondad de la cultura judeo-cristiana.

© Lionel Lejardi. Mayo, 2011
lejardil@bellsouth.net
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martes, 15 de noviembre de 2016

Domhnall Val rugió, "Quiero ser Presidente de los Estados Unidos de América”

Domhnall Val rugió, "Quiero ser Presidente de los Estados Unidos de América
Se cumplen 57 años de dictadura comunista en Cuba
Sin la venia ajena
(Miniserie, "Trump and other contemporary political achievers")

Sobre la Economía
Toda interferencia gubernamental
en la economía, consiste en conceder
a otros, un beneficio no ganado,
extraído por la fuerza a algunos hombres,
a expensas de otros.
Ayn Rand
“Un Asunto Cubano”

Dilemas de Donald y otras maravillas de las democracias

Trump, ¿chief de un gobierno colegiado?
Improbable, absolutamente. Claro que se trataría de analizar un desatino a partir del absurdo típico de Ionesco o quizás de uno o varios Kafka colegiados e intangibles dado el silencio perpetuo que les rodearía. A esos fines habría que considerar los tres modo de pensar en Ciencia Jurídica, según Carl Schmitt (1996); ajustados al pensamiento germánico del aufsichtsrat (entidad de carácter deliberativo) incompatible con las prácticas democráticas. Ello, devendría abrumador por la imposibilidad de existir un Gobierno Colegiado sin Parlamento, en las democracias verdaderas en funciones, tales son los Estados Unidos de América. Porque en alguna forma, Domhnall Val (Donald), que en la realidad del inglés moderno seria: née, Donald John Trump; experimentó, lo que nunca antes en su vida semi pública de ciudadano simple le satisfizo, al escuchar a sus íntimos familiares y amigos escogidos, la propuesta o recomendación de que activara su postulación como candidato presidencial del Partido Republicano para las elecciones generales anunciadas a celebrarse en noviembre 8  de 2016.

            En esa faceta tal entrepreneur exitoso con las alzas y bajas normales de quienes, arriesgan su capital en Bienes Raíces, Bolsa de Valores, Espectáculos, Centros Deportivos, Concursos y otras actividades mil o en aquello que le dictare su real gana; se encontró con un sinnúmero de competidores y críticos de atipicidades rabilargas (claro que de aquellos que cargan sus dignidades a la izquierda); dados por economistas apócrifos, todos liberales, enchumbados en lamentos y ululares de balalaikas tan singulares y placenteras a los colegas demócratas.

Donald J. Trump
Cortesía de Campana Presidencial
Noviembre 2016
Ello, dado que en la palestra pública, esas artes mágicas y esoterismos, son propios de los brujos populistas enredados en sus retortas, no precisamente las del "El Aprendiz de Brujo" Tales crisoles son diferentes a los de aquellos otros magos y ciertas sacerdotisas con del punto "G" alborotado, inmersos todos en los complicados avatares financieros del "tit for tat" de ciertas tribus endémicas de Wall Street.

Sucede que ahora todo aquel bagaje de intereses y acciones bursátiles, incide en que el discurso actual ríspido el cual hubo de desdoblarse en la versión actual de sus proyectos, referidos como respaldo a la inevitable propuesta de candidatura presidencial en una especie del "toma y daca" (el quid pro quo en el retorno de Hannibal) del castellano contemporáneo.

En la mente de Donald apunta a que sin proponérselo, devino en una revolución transcripcional propia del lenguaje críptico financiero, de corte electoral. Un enigma gótico para los legos en artes de la dialéctica locutiva. Pero, en modo alguno, un acto perlocucionario, donde Trump osaba enunciar en su estilo: "quid pro quo, domine"  Esta decisión competitiva de Donald Trump, acapara prácticamente la atención nacional de los estadounidenses y casi la absoluta curiosidad recelosa de los extranjeros dedicados al parafraseo intrincado del apotegma aterrador para nuestros enemigos.

Porque en la contienda del socialismo utópico franco-nórdico europeo, la constante económica entre los polos directores de la economía en EE.UU. y Europa, devino y tuvo la gentileza de mostrarnos uno de sus destellos en una obra de reflexión impresionante, El Desafío Americano, escrita nada menos que por un socialista radical. Contenía un resultado lógico no algebraico, alejado de los tensores físicos del escritor y economista parisino de la social-democracia; Jean-Jacques Servan-Schreiber (aka, JJSS) No solo como el sonido de un sol chivato para la atención de los economistas europeos ante un libro impactante, sino también, sintonizado con las fuerzas generadoras de riquezas del capitalismo moderno, representado en todos y cada una de los estamentos sociales del actual y genuino pueblo estadounidense y otras sociedades exitosas del Mundo Libre. Todos hartos hasta la cocorotina de los populismos paternalista a costa de los bolsillos ajenos.

"Tan solo con abrir la boca y decir lo que se piensa, basta para desatar cualquier número de enemigos, advirtió Martin Luther King al disertar sobre las incógnitas nacionales e internacionales, mientras exponía a lo crudo lo que se opina sobre las causas y falacias nocivas a los EE.UU. y la manera de solucionarlas. Una charla que no muchos deseaban entablar. Tal sentencia entre otras puso en atención a Trump, quien ha estremecido y dado que el entredicho en medio de las primeras andanadas, a los respectivas Estamentos de las plataformas políticas de sus correligionarios. De rechazo, los proyectiles tocaron a los líderes y miembros del Partido Demócrata, cuya estrella era diana de manera justa y eficaz durante años, del ataque directo de la bancada republicana la cual incluye aquellos de nuestros correligionarios con aspiraciones presidenciales propias. Y bien que así sea nutrido el listado en las primarias.

            Son las inigualables bellezas de la democracia, el poder disentir y debatir de manera abierta con el oponente, más si este abusa de los ciudadanos inermes tal es en los totalitarismos. Valga que nuestra Constitución previó bien temprano tener armados y entrenados a sus ciudadanos, como advertencia a los designios de cualquier tiranuelo embebido de tropicalismos, pululante por y desde ciertas "Chiquitas Bananas" Y digo "tropical", porque los tiranos de nuestra región, devenidos cuasi reyezuelos africanos sin serlo, por el parecido. Salvo en ocasiones por su actuar, son los copycat del Aedes aegypti capaces de portar e inocular cualquier basura ideológica tipo sika, totalitaria y marxistoide a los jóvenes norteamericanos incautos.

            Y ni decir, del tembleque populista que reforzó a sus proyectos electorales la única aspirante posible a vistas competir por el Partido Demócrata, la Sra. Hillary R. Clinton, en lugar de alejarse del otro paradigmático púrpura en ciernes, Sr. Bernard (“Bernie”) Sanders y sus coqueteos con los carcamales totalitarios. Clinton, es reflejo de una experimentada candidata, muy culta y con experiencia y habilidades notables; aunque no muy alejada del pandemónium de la cadena de sus sus errores actuales y próximos pasados. La cúpula del Partido Demócrata, no se sabe por cuales cábalas y sortilegios, decidió incluir en el ticket de aspirantes presidenciales y en la monta de contrincante en segunda opción para los votantes, a un personaje singular y de no menor prosapia izquierdista, "Bernie" Sanders la cual transpira zurderas por cada uno de sus poros.

            Este último, palafrenero nato, funge en la actualidad como miembro activo del Partido Demócrata del cual es veterano desde 2015, cuando cambió del bando de los Independientes al Demócrata. Tal movida, bajo no se sabe cuáles designios, hitos, cartomancias o revelaciones (encasillados entre los divinos, aunque este líder es ateo) O quizás, atendiendo mandatos de extramuros. Así de fácil, Sanders ahorcó sus hábitos de de filas nihilistas (demasiado visible e incómoda) y se escabulló entre las huestes demócratas donde ciertas pelambres hirsutas de rojo einsteniano decepcionan Inclusive que nos asustan por emitir destellos similares.

            Al parecer, el nido demócrata no advirtió al huevo extraño en su nido y lo ungió con el beneplácito y le arrulló el viejo pedigrí a este conspicuo veterano de jerga socialista, terco admirador de toda clase de extremistas, tiranos y totalitarismos, el irreverente Sr. Sanders. Ver sus años mozos si los tuvo si ponemos a un lado la taciturnidad, porque líder, indudable por la magnitud de sus seguidores, ya senador por Vermont; arrastra un pedigrí joven bien alineado a los movimientos de activismo fachadas (sino todos, una buena parte de los cuales eran apoyados por el Comintern y la Cuba castrista) por desgracia, afiliados a los enemigos sigilosos de EE.UU. La historia completa, debe andar por uno de los folios enrojecidos de los rincones históricos.

          Se trata por el botón de muestra (sus pelos) con una intoxicable fragancia marxista, el cual sus activistas promotores destapa, refresca y reverdece; la marchita y usual inopia futurista de los demócratas cándidos e idealistas aunque confundidos entre la democracia real que palpa a diario y la estarvación de la extrema izquierda. Esta divagación política o manía populista, está basada exclusivamente en aumentar los impuestos a quienes generan riquezas y empleos, a fin de engrosar las filas de sus activistas gubernamentales a los fines de paliar los malos hábitos de estos dependientes de una falta de ánimo endémica y desidia en realizar cosas, decir, mantenerse en un trabajo estable.

Beau Geste
Tal gesto quizás, parangonando un tal beau geste de entre legionarios, debía ser cuidado de no confundirlo con la novela homónima Beau Geste original de P. C. Wren; tan propia de la literatura y cinematográfica de los años 20, sin que tenga nada tiene que ver con el populismo de algunos gobernantes. No es difícil y además gratificador, saludar con sombrero ajeno (regalar los dineros del erario público a la usanza populista) para mostrar a los estadounidenses el absurdo actual y sin futuro del mundillo liberal. Recordar y admitir que tal actuar conduce inexorablemente a ese jardín de una sola "flor de cactus" ya agotada. Es para dejar el país victima desolado de su otrora fertilidad estupenda, es que al parecer los inquilinos de las casas presidenciales propenden a los fines de ganarse la simpatía electoral de los aprovechados de la candidez celestial de demócrata y sus dirigentes, al parecer temporalmente, hipnotizados con redenciones y salvaguardas destinadas a perpetuar un efímero “Culto a la Personalidad”

            La Sra. Clinton, quien arrastra un historial de experiencias políticas reales, acertadas o equivocadas, ha sido dejada al garete por los obamistas quienes; nunca prestos (lo conocido) en enfrentar a quienes son nuestros enemigos mortales según declararon oficialmente ellos mismo. Decimos, los islamistas radicales por citar unos ejemplos infaustos. Estos últimos, auto proclamados "nuestros adversarios” sin haberlos atacado, dan la impresión absolutamente falsa y según ellos; de estimar a Obama desde el punto de vista religioso y ancestral un factor extranjero no antagónico y en su lugar, opinan algunos excedidos en sus apreciaciones, sospechosamente diplomático.

            El manto de populismo desorbitado (su legado) con el cual desea retirarse el Presidente Obama del teatro demócrata; fracasó en arenas del Sahara el cual es un simple tropo regional. Ni tan siquiera, cuando “FORBES” arrimó a Trump a la lista de los hombres más ricos del mundo, asignándole a éste último una fortuna de unos 4,100 millones (USD) La cifra, fluctúa con el tiempo y maldad de sus enemigos, quienes le echan en cara que fue el heredero de su padre y no ellos, envidiosos de su raquítica prosapia. Tampoco cuando la revista lo oreó al aire libre con las delicias de las personas más influyentes de nuestro planeta. Allí y no por volitudes poderosas, confluyen personalidades diversas, de cualquier continente, nacionalidad, religión o etnia.

            Reafirmar y anunciando que en Norteamérica todos los ciudadanos decentes nacidos o naturalizados (con ciertas excepciones) tienen la misma oportunidad de ser senador, excepto Presidente de los EE.UU. Este último, dado que este cargo solo puede ser ocupado por un ciudadano norteamericano por nacimiento.

            Claro que en nuestro caso no se trata de ver el nombre de “Donald” con su apellido actual de “Trump” Saber que este último posee varios significados que van desde “persona admirable o confiable”, hasta un instrumento musical. Sin nada hilarante y sí, muy respetable. De cualquier manera se trata del candidato presidenciable por el Partido Republicano aspirante a la silla prima en las elecciones generales convocadas para noviembre de 2016, Mr. Donald (née, John) Trump.

Yo, me pago lo mío
Trump, penetró bien temprano al pugilato político por la Casa Blanca donde pelearían entre sí los candidatos republicanos aspirantes a la Presidencia de los EE.UU. en las elecciones de 2016. Estos ciudadanos, la mayoría políticos profesionales, de manera sorprendente totalizaron 17 republicanos. Unos pocos no políticos como el propio Trump, pero todos ansiosos por captar la preferencia de los votantes. El tiempo, los fondos (dinero) y la selección natural, decantaría la lista inicial hasta que restara el candidato oficial final, por el Partido Republicano. El vencedor en las primarias, se las vería con el demócrata elegido en las elecciones iguales por aquel partido, entendido con iguales intenciones sanas de servir a su país.

            De inicio, la única favorita por los demócratas se vislumbrada en la ex Secretaria de Estado, la Sra. Hillary R. Clinton. Hoy, por desgracia, la Clinton tambalea en sus deseos atiborrada de denuncias, sospechas y otras alegaciones, por lo que ya en las filas demócratas se vislumbran otros líderes sustitutos, eventuales. Es que dicha candidata se ha visto envuelta en un número intolerable de escándalos por su errática actuación en el cargo, además de no contar con todas las simpatías personales de la grey demócrata. Los simpatizantes de este partido en el poder, una significativa porción casi decepcionados, permanecen en compás de espera hasta que se sientan en condiciones de enunciar su o sus probables candidatos.

            Un consenso advertido entre las respectivas membresías partidistas, apunta a preferir candidatos no políticos profesionales, lo cual enturbia los cuartos de finales en la contienda entre los aspirantes presidenciales. Al parecer y desde los inicios, nuestro conciudadano Donald Trump acaparó el interés y atención diaria de toda la nación y de inmediato, a todo el Orbe. Cada palabra gesto o expresión de su rostro aunque fuese estática, seria símbolo de algo inaudito que todos desearían desatar y desentrañar, o mejor, como si el candidato se lo susurraría solo a "él", un escucha anónimo, impaciente.

            Con sus declaraciones ardientes y controversiales tanto acerca de cómo solucionaría los nudos neurálgicos de la problemática nacional e internacional de los EE.UU. y sus interrelaciones foráneas; como el futuro real de sus planes y programa; millones desearían conocer detalles como las bondades de la prima láctea del Colostrum triunfante. Trump está convencido de que los Estados Unidos requieren de un purgante igual o al menos parecido a aquellos que nos hacían tragar nuestras abuelas, “para limpiar las tripas, espantar el insomnio y aligerar el trasero”, tal decían ellas.

            Este líder aboga, vehemente, por retornarle a los EE.UU. el esplendor y respeto casi perdidos, durante los últimos períodos del actual gobierno demócrata, comandado por el Presidente Barack Hussein Obama II Jr., todavía a cargo de la oficina presidencial hasta noviembre de 2016. De paso, éste republicano sacó a colación una serie de atascaderos de los cuales casi todos los líderes y otros notables sabían y que ninguno optó nunca por debatirlos a la luz de todo el pueblo norteamericano.

Los asombros de la opinión pública de los EE.UU. en especial los líderes del ala republicana, diferentes a Trump, debieron coincidir en que ni nuestras abuelas ni el Sr. Trump, estaban equivocados. Ya no se trataba de la legitimidad de puntos álgidos como prestigio, respeto, terrorismo, racismo, inmigración ilegal u otros latentes, sino de sus causas y contenidos. Algunas sino todas las soluciones propuestas por Trump, chocaban con los puntos de vista de cierta parte de los aspirantes presidenciales republicanos y por decantación a parte de sus seguidores, temerosos de levantar polvaredas de oposición en minorías, de todo tipo, proliferadas hasta el delirio social, durante los últimos decenios.

Él, sin ambages, predijo la solución primaria de cada mensaje de y hacia la población toda de los EE.UU., la cual en esencia se trata de un todo complejo de nacionalidades y minorías, excluyendo los grupúsculos y bandas excluibles, ansiosas todas  (en el mejor de los casos) de soluciones y no de retoricismos.

¿Gobierno Colegiado?
Ya se coció o de hecho se abandonó la idea peregrina de una debacle anticipada de Trump, ya en sus funciones presidenciales. Ello, considerando su elocuencia a veces entendida como inflamatoria, atenidos  a la filtración de rumores desde inicios de diciembre de 2015, en algún que otro de los sectores influyentes o no. Además de otras corrientes del Partido Republicano, las que a contrapelo, según premoniciones, la elaboración de una especie de “Pentarquía” o "Gobierno Colegiado" de probables integrantes de las secretarias, más sensibles y posible reajuste, de manera audaz, del posible presidente de los EE.UU. en una versión de su “gabinete de guerra

Estimada como probable la elección de Trump y si este se desvía de la lógica o programa administrativo y/o política partidista, se advertía la implementación o tenencia de una especie de gobierno plural, como un “gabinete a la sombra” (virtuales de emergencia), que luce no existir en el Partido Demócrata. Veamos el caso del Parlamento inglés que tomara temporalmente los hilos de mayor influencia en los EE.UU., a fin de que el nuevo Presidente, retorne al camino normal, sin estridencias. En septiembre 3 de 2015, Donald Trump firmó públicamente, junto con el resto de los republicanos aspirantes a la Presidencia de los EE.UU. un “Convenio de Intención” en el cual cumplidas ciertas condiciones, este líder renunciaba a formar un nuevo partido político propio, alejado del republicano actual. Este convenio implicaba, lo natural, que todos los aspirantes apoyaran la decisión de la Convención Primaria.

            El Establishment republicano, quizás en una decisión de capricho maniática ante el triunfo de Trump en las primarias, violo su propio juramento al desconocer y mostrar disgusto por la victoria de este candidato e hizo una llamada general a desconocer el Convenio de Intención aceptado inicialmente. Con este modo de actuar, se burlaba los deseos libérrimos  de millones de votantes. Ello fue falta hidalguía.

No fueron pocos, aun desde las filas republicanas, que dudan que Trump cumpliera su promesa, si su candidatura comienza a hacer aguas o si por su popularidad y puntos de vista, el partido le vira las espaldas. De cualquier manera, el Partido Republicano, racionalmente, debe hacer su mayor esfuerzo por no agravar la postura anti Trump, de algunas de sus figuras relevantes (ello, nunca sucedió).

Dejar hacer, dejar pasar
El candidato presidencial Donald Trump, al parecer semejante a como hizo en su tiempo la Élite de Enciclopedistas francesa del siglo XVIII y sin reservas, revolvió hogaño aquellos lodos y polvos de antaño mezclados en el acontecer de la política actual fundamentada en la macroeconomía de los EE.UU. Porque entonces los estratos de la pequeña y media burguesía europeas, se aglomeraban peligrosamente, referidos a aquellos tiempos brumosos y en remolino frente a puertas o reductos de gobiernos que se consideran per se, autárquicos, activos en cada estado europeo. Estos sectores de nuevo tipo, ya estaban solicitando primero y demandando después, un cierto número de libertades y derechos de los ya autodenominados “ciudadanos” en virtud de la ya pre existente e inicial "Déclaration des droits de l'homme et du citoyen" (Carta de los derechos humanos y ciudadanos) aprobada por la Asamblea Nacional francesa de 1789, en plena Ilustración. Hoy, a tenor de circunstancias apremiantes, en parte por las amenazas terroristas; hemos de de retrotraernos a eventos históricos tan lejanos y nos evoca muecas como aquellos raros caramelos sour, recomendados por los médicos para destupir los canales salivares.

Es que hoy se trata de dilucidar, masticando y digiriendo los gerundios de un bolo tornado "intríngulis feo" Es acudir a los pioneros exitosos de la nata filosófica de los precursores  Enciclopedistas, cuando alcanzados ya los dos tercios del siglo XVIII; propusieron un paquete de reivindicaciones mínimas en favor del Hombre y los Ciudadanos, acordes con el ya denominado Siglo de las Luces, donde les ofrecían a dichas monarquías el camino incipiente para un desarrollo pausado pero indetenible, a cargo de las fuerzas sociales, económicas y productivas.

Tampoco es probable que Trump duplique los criterios de esas viejas estructuras institucionales ya arcaicas (sin manejar el concepto de entonces respecto a las colonias de ultramar, en términos imperiales), sin que estas despertaran del letargo de siglos bajo gobiernos autocráticos. El Sr. Trump logró estudiar dos años en la Fordham University en el Bronx, se transfirió a la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, donde se graduó finalmente de Licenciado en Ciencias con grado académico en Economía. En una valoración justa de este líder como tal y en términos de capacidad, experiencia y Coeficiente de Inteligencia (IQ), bien valdría preguntar.

            Y no se trata de un endiosamiento cacofónico o idolátrico, porque atenidos al tono de las opiniones de algunos émulos; el denuesto es muy diferente al de un juicio, siempre válido, pero que sea imparcial y acertado. Claro, sin indulgencias. Luego, sería necesario las cero estridencias de modo que sus oponentes no lo visualicen como una Némesis (Ramnusia) romana, sino la griega original. Porque no nos referimos al canon legal de la justicia retributiva, intrincada en mayólicas de la Ley del Talión* Porque dada la evidencia de que no hay crimen, sería injusto someter el juicio a tal evocación extemporánea.

            Sino, ponderar el juicio con una acción (supongamos el espejo legal) solidarizada y pacificada con la moderna filosofía del utilitarismo justiciero por su finalidad teológica propia, en consonancia con la tolerancia social y compasión contractual. En dicha universidad, Trump aprendió de los viejos reclamos burgueses de alta y media clase, tenedores de los fondos que aguardaran por un cambio en las crujientes e ingentes interrelaciones entre las monarquías y sus ciudadanos.

            Observar que entonces las monarquías de aquella época, tal pretenden los actuales programa del populismo (sus fans le dicen justicia social, sin advertir a los "beneficiarios") que tal justicia devendría de los actuales impuestos, regulaciones y leyes no dejaban avanzar la economía burguesa de entonces, que en las condiciones actuales descansa la base doctrinaria económica del Partido Republicano.

Quizás el más significativo de los lemas burgueses dirigidos a lo más profundo de los Establishments monárquicos en el último cuarto del siglo XVIII, en el que después nos resultó ser en opinión de algunos “La Regla de Oro Básica de la Economía” Este lineamiento quedó sentenciado de la manera siguiente,

Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même
(Dejar hacer y dejar pasar, que el mundo girará por sí solo)

            Este lema, que algunos vemos como el prontuario, vademécum, biblia o el ABC de la gestión económica para el desarrollo, fue enunciado por un filósofo fisiócrata francés de mediados del siglo XVIII, Jacques Claude Marie Vincent de Gournay, en el cual si reflexionamos sobre la ética y lógica, éste nos recomendaba a manera de axioma,

"Que los gobiernos deberían sacar sus manos torpes de la naciente Economía proto Capitalista y dejar en manos de la burguesía e inteligencias productivas, la creación y manipulación de riquezas accesibles para todos"

Montesquieu y los security belts de las democracias
Tal como sucede hoy con plena libertad en todos los órdenes, donde como nunca antes los pueblos alcanzaron el nivel de vida y bienestar social actual, en nuestro caso con la indudable acción bipartidista de la democracia norteamericana; es razón por la cual Servan-Schreiber advirtió los errores populistas de la Europa capitalista de la pos guerra (II Guerra Mundial) en su obra “El Desafío Americano”, una obra indispensable para los políticos y economistas contemporáneos. Claro es que no se ha requerido mayores experimentos (ni menores, como los fracasos del populismo marxista, al decir "partout" (en todas partes) a fin de machacar una y otra vez, para demostrar la eficiencia absoluta de un sistema ya probado como generador de riquezas y libertad sin cortapisas y lo mejor, en manos y alcanzable por cada ciudadano integrante del pueblo común.

Al parecer y pensamos que en el espíritu de Trump, estas frases quizás no expresadas con claridad meridiana, se concentra buena parte sino toda la filosofía propugnada en sus palabras, por el actual candidato a Presidente de los EE.UU. Sr. Trump, a los fines de enderezar el viejo roble americano que a todos parece y evidencia estar hoy torcido. Quizás, Trump apunta a un sacudión apropiado y laxativo como aquel del Gral. Andrew Jackson propinado a Florida a finales del siglo XVIII; cuando soltó unos buenos sombrerazos a diestra y siniestra por el Panhandle, antes de ser elegido gobernador de nuestro estado (FL) y más tarde, como el séptimo Presidente de los EE.UU.

            Su modo de hacer las cosas, considerando la bravura de Jackson durante la guerra de independencia de los EE.UU. (Revolución Americana) y otros eventos, le ganó el mote de "Old Hickory" ¿Cómo y con cuál nom de guerre Donald Trump pasará a historia? Quizás habría que preguntarle a Megera, Alecto y Tisífone  ("Las Tres Furias"), porque esas cosas de profecías, son tales númenes delicados por tratarse del devenir histórico de la Humanidad (hoy en juego por estas presidenciales) solo deben ser manejadas por nuestro nouveau Dante, poetizando la visión futura de los EE.UU. quizás ansioso de reescribir centurias de otra obra similar, quizás al estilo de Wall Street. Nada de ostentaciones. Entonces, el presidente electo haría un gesto,

            "Señores, la cosa es muy simple —diría el Sr. Donald J. Trump a los miembros de su gabinete, en el primer día de su gobierno—, solo se trata de cumplir una promesa reiterativa: poner todo en orden y las leyes en su lugar  

             Los miembros de su equipo gubernamental, todos a la una como los aldeanos de "Fuenteovejuna" los imaginamos azorados tales si los fuesen, pararían las orejas de duendecillos traviesos.

© Lionel Lejardi, Septiembre, 2015                                                                        
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Addendum

(*)     “Ley del Talión”,  Deuteronomio 19: 17-21

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